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Anexo VI: Resumen de las exposiciones de los miembros de los Grupos de evaluación y los Comités de opciones técnicas

Tipo de documento
Decision
Número de referencia
-
Fecha
Nov 9, 2018
Fuente
UNEP, InforMEA
Estado
Activo
Materia
Desechos y sustancias peligrosas, Aire y atmósfera
Tratado
Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono (Sep 16, 1987)
Reunión
Thirtieth Meeting of the Parties
Página web
ozone.unep.org
Resumen

Resumen de las exposiciones de los miembros de los Grupos de evaluación y los Comités de opciones técnicas

          A.       Tecnologías de destrucción para sustancias controladas (decisión XXIX/4)

  1. La Sra. Helen Tope, Copresidenta del grupo de tareas sobre las tecnologías de destrucción del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, presentó la respuesta del Grupo con respecto a la decisión XXIX/4 sobre tecnologías de destrucción para sustancias controladas. Resumió la decisión explicando que en ella se había solicitado al Grupo que llevase a cabo una evaluación de las tecnologías de destrucción aprobadas con arreglo a la decisión XXIII/12 para confirmar su aplicabilidad a los HFC y que examinase cualesquiera otras tecnologías para su posible inclusión en la lista de tecnologías de destrucción. Recordó que el Grupo había establecido un equipo de tareas de expertos para abordar la decisión. Resumió el calendario y los informes del equipo de tareas publicados en 2018, incluido un informe inicial en abril, un informe complementario en mayo, una solicitud al Grupo para obtener información adicional en la 40ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, una adición al informe en septiembre, e información adicional proporcionada tras la publicación del informe, que se había incluido en las conclusiones de la presentación. Aportó además un resumen general de la adición al informe en el que se presentó la evaluación del equipo de tareas de la información adicional proporcionada por diversas Partes, e información sobre el consumo de energía de una tecnología de destrucción con alto consumo de energía. Resumió las conclusiones de la evaluación de la nueva información sobre la tecnología para su posible inclusión en la lista de tecnologías de destrucción aprobadas, específicamente la degradación térmica del bromuro de metilo. Desde la publicación del informe complementario, se habían introducido modificaciones en la tecnología desarrollada. Se aportaron nuevas mediciones analíticas específicamente de las emisiones de monóxido de carbono, que ahora cumplían los criterios de rendimiento. La temperatura de funcionamiento se mantenía en el margen en el que podían formarse dioxinas o furanos todavía. Se mantenía la recomendación del equipo de tareas de la degradación térmica del bromuro de metilo como de alto potencial para la destrucción del bromuro de metilo, pero no se recomendaba su aprobación por la ausencia de mediciones de dioxinas o furanos bromados. A continuación resumió la nueva información facilitada en relación con las nuevas tecnologías para su aplicabilidad a la destrucción de los HFC. La Sra. Tope observó que el equipo de tareas había adoptado un enfoque objetivo en su evaluación, a fin de garantizar la coherencia interna con evaluaciones anteriores. Pese a que el equipo de tareas había llevado a cabo una recopilación de datos exhaustiva, en algunos casos no se había dispuesto de datos para la evaluación, mencionando ejemplos como la destrucción de corrientes de desechos varios; casos en que algunas Partes necesitaban productos químicos o criterios sucedáneos, tecnologías que ya no estaban en funcionamiento y circunstancias en las que la comprobación de las emisiones no había sido viable. Por último, la Sra. Tope señaló que las Partes podrían tomar en consideración esos factores a la hora de decidir si aprobar –o no– las tecnologías sobre la base de la información disponible.
  2. La Sra. Helen Walter‑Terrinoni, Copresidenta del Grupo de tareas sobre tecnologías de destrucción, ofreció consideraciones adicionales en relación con las emisiones de partículas y de monóxido de carbono en los casos en que no había presencia de contaminantes en los hidrocarburos. Señaló que, en el caso de las tecnologías de conversión y craqueo en reactores, si se eliminaban los contaminantes de los hidrocarburos, las emisiones de partículas podrían cumplir los criterios de rendimiento de las partículas en el caso de la destrucción de los HFC. En el caso de los hornos de cemento, las partículas y algunas de las restantes emisiones eran superiores a los criterios de rendimiento. El equipo de tareas sobre tecnologías de destrucción de 2002 había constatado un nivel típicamente alto de emisiones, pero también había observado que la adición de sustancias que agotan el ozono o HFC probablemente tendría un efecto adicional muy reducido o nulo. El monóxido de carbono se formaba en la destrucción térmica de halocarbonos a causa de la combustión incompleta de combustibles y aceites a base de carbono en presencia de oxígeno. Sin oxígeno no era posible la formación de monóxido de carbono y el análisis era innecesario.
  3. Conforme a lo solicitado por el Grupo de Trabajo de composición abierta en su 40ª reunión, la Sra. Walter‑Terrinoni describió el conjunto de consecuencias y beneficios en relación con los gases de efecto invernadero de la destrucción de los HFC, y señaló que los beneficios en términos de los gases de efecto invernadero eran considerables, dado el elevado PCA de los HFC y las insignificantes consecuencias del funcionamiento de las instalaciones de destrucción. La oradora presentó un ejemplo del grupo de tecnologías con mayor consumo de energía (arco de plasma) y explicó que el beneficio era mayor con procesos de consumo energético más reducido. Indicó también que el grupo de tareas había evaluado la producción de energía con mayor intensidad de carbono y había determinado que los efectos eran insignificantes. En resumen, la oradora afirmó que los efectos del consumo de energía relacionados con el funcionamiento de cualquier tecnología de destrucción eran insignificantes en comparación con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero resultantes de la destrucción de HFC. Por último, la Sra. Walter‑Terrinoni presentó los datos disponibles y las recomendaciones del equipo de tareas a las Partes, destacando los cambios introducidos en la adición al informe complementario.

           B.       Disponibilidad futura de halones y sus alternativas

  1. El Sr. Daniel Verdonik, Copresidente del Comité de Opciones Técnicas sobre halones, presentó la respuesta del Grupo a la decisión XXIX/8 sobre la disponibilidad futura de halones y sus alternativas. En la decisión se solicitó al Grupo que, por conducto de su Comité de opciones técnicas sobre halones, se mantuviese en contacto con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) a propósito de la formulación y aplicación de alternativas a los halones, estudiase la posibilidad de constituir un grupo de trabajo conjunto con la Organización de Aviación Civil Internacional para desarrollar y posteriormente llevar a cabo un estudio con el que determinar las cantidades presentes y futuras de halones instalados en sistemas de protección contra incendios en la aviación civil, los usos y liberaciones de halones de esos sistemas y los posibles cursos de acción que la aviación civil podría adoptar para reducir esos usos y liberaciones y que presentara un informe sobre la labor del grupo de trabajo conjunto antes de la 30ª Reunión de las Partes y en particular, del 40º período de sesiones de la Asamblea de la OACI en septiembre de 2019 para su examen y la adopción de otras medidas posibles.
  2. El Sr. Verdonik dijo que la OACI, en coordinación con los Copresidentes del Comité de opciones técnicas sobre halones, organizó una reunión con las Partes interesadas en marzo de 2018. En esa reunión, la OACI decidió establecer un grupo de trabajo oficioso que proporcionaría la información solicitada en la decisión. Explicó que el grupo de trabajo oficioso estaba integrado en la actualidad por representantes de varios fabricantes de fuselajes, los dos fabricantes de bombonas de protección contra incendios para la aviación civil en los Estados Unidos, dos importantes organizaciones no gubernamentales de la aviación civil, la Secretaría de la OACI y varios miembros del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, que habían sido también los autores del informe sobre la respuesta del Grupo a la decisión XXIX/8. El Grupo de Trabajo había decidido que la OACI enviaría un estudio que había elaborado como carta a los Estados de la OACI. El estudio había tenido por objeto proporcionar una estimación más precisa de las emisiones de halón 1301 procedentes de la aviación civil.
  3. Se había concebido el cuestionario o encuesta como un documento breve y sencillo, a fin de maximizar el número de respuestas. En él se incluía información de contacto y la confirmación de que los participantes llevaban a cabo labores de mantenimiento del halón 1301 en los contenedores para la aviación civil. Se incluyeron dos preguntas para determinar la cantidad de halón que debía ser sustituido en las bombonas que se recibían para su mantenimiento (es decir, la cantidad que se había descargado o emitido durante el funcionamiento de las aeronaves) y cuatro preguntas adicionales para obtener una idea general del mercado y la disponibilidad del halón 1301. Los integrantes del grupo de trabajo oficioso pertenecientes a empresas de mantenimiento consideraron probable que la mayoría de empresas, si no todas, tuviesen un registro de la cantidad de halones recuperados de las bombonas que recibían, ya que su reciclado o recuperación supondría un costo para la empresa, y de la cantidad de halones reciclados o recuperados que volvían a insertar en las mismas bombonas, ya que este se le cobraría al cliente. También explicó que la Carta a los Estados de la OACI se había entregado a las autoridades nacionales de aviación civil, que a su vez enviarían las cartas a las compañías de sus países que la OACI hubiese identificado como prestadoras de servicios de mantenimiento de bombonas de halón 1301 para la aviación civil.
  4. Se habían recibido un total de 53 encuestas, de las cuales 33 confirmaban actividades de mantenimiento de bombonas de halones, pero solo 21 aportaban datos y solo 10 aportaban datos relativos a las preguntas destinadas a determinar las emisiones. Las diez respuestas con datos sobre la diferencia entre las cantidades recuperadas y las cantidades recargadas (es decir, la cantidad de emisiones) oscilaban entre el 4 % y el 50 %, con un promedio del 14 %. Aun cuando el conjunto de datos era demasiado limitado para determinar con mayor precisión la tasa de emisiones, sí ofrecía información anecdótica adicional de que las emisiones de la aviación civil podrían ser considerablemente más elevadas que la tasa media de emisiones totales al año del 2 % o 3 % utilizada por el Comité de opciones técnicas sobre halones para estimar las emisiones mundiales. Ese resultado apoyaba también otra información anecdótica a disposición del Comité. El grupo de trabajo oficioso reconoció también que algunas de las principales empresas de mantenimiento no habían respondido a la encuesta, y que la OACI se había puesto en contacto con esas empresas para intentar obtener datos adicionales.
  5. El Sr. Verdonik informó sobre la actualización de las cantidades de halón 1301 que podrían estar disponibles para apoyar la aviación civil y otros usos a largo plazo, como los relativos a las instalaciones de producción petrolera y de gas o las centrales energéticas nucleares y militares. Explicó que el Comité de opciones técnicas sobre halones estimó los bancos o inventarios mundiales de halón 1301 en 37.500 toneladas métricas a finales de 2018, pero que no creía que toda esa cantidad estuviese disponible para la aviación civil y otros usuarios a largo plazo. El Comité calculó que, de esas 37.500 toneladas métricas, unas 12.500 podrían estar disponibles para apoyar todos los usos a largo plazo. Para estimar la fecha de agotamiento se habían diseñado ocho hipótesis a fin de examinar dos supuestas cantidades de halón disponible (12.500 +/- 10 %) y cuatro hipótesis de emisiones, que variaban las emisiones de la aviación civil desde un mínimo del 2 % o 3 % hasta un máximo del 15 % para acotar las posibles emisiones procedentes de la aviación. La más razonable de las hipótesis más pesimistas, la de menor cantidad de halón disponible y las más elevadas tasas de emisiones, estimaba que el halón 1301 se agotaría en 2032 para la aviación civil y otros usos a largo plazo, mientras que la hipótesis más optimista vaticinaba el agotamiento para 2054.
  6. Los próximos pasos para el Comité pasarían por seguir trabajando con la OACI para perfeccionar las estimaciones de las emisiones en la medida de lo posible a partir de cualquier dato adicional que se recibiese de las encuestas y por colaborar con la OACI a fin de elaborar un documento de trabajo para el próximo 40º período de sesiones de la Asamblea General de la OACI. El documento de trabajo abordaría las posibles medidas que la OACI y el sector de la aviación civil podrían adoptar para obtener datos adicionales con los que estimar las emisiones, y en él se recomendaría iniciativas de reducción de emisiones para su adopción por la aviación civil.
  7. En resumen, el Sr. Verdonik advirtió de que, si bien el volumen mundial de halón 1301 utilizado en el análisis se basaba en el modelo de Comité de opciones técnicas sobre halones, las emisiones procedentes de las mediciones atmosféricas (pese a estar en el margen de incertidumbre) habían sido superiores a las estimaciones del Comité. Por lo tanto, era posible que el banco mundial de halón 1301 fuese mucho más reducido que la cantidad utilizada en el análisis, y que la diferencia fuese de hasta 9.000 toneladas métricas. Señaló que la tasa de emisión de aviación civil seguía siendo indeterminada, pero que era uno de los factores más importantes en el total de las emisiones y, por lo tanto, en el banco restante. En los ocho casos hipotéticos, una tasa de emisión de la aviación civil del 15 % agotaría el banco disponible a comienzos de la década de 2030, lo que subrayaba la necesidad de obtener mejores estimaciones de la tasa real de emisiones de la aviación civil.
  8. Para concluir, el orador dijo que, habida cuenta de las fechas de agotamiento, cifradas entre 2032 y 2054, y la vida útil de las aeronaves, que podía alcanzar los 40 años, era casi una certidumbre que la aviación civil estaba produciendo aeronaves en la actualidad que no podrían mantenerse con los suministros disponibles de halón 1301.

          C.       Propuestas de usos críticos del bromuro de metilo

  1. La Sra. Marta Pizano y el Sr. Ian Porter, Copresidentes del Comité de opciones técnicas sobre el metilbromuro, presentaron en nombre del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica un resumen general de las tendencias y los resultados en relación con las propuestas de exenciones para usos críticos presentadas en 2018 para 2019 y 2020.
  2. La Sra. Pizano describió los resultados de la evaluación de las Propuestas de exenciones para usos críticos presentadas en 2018 y observó que cuatro países (Argentina, Australia, Canadá y Sudáfrica) habían solicitado 147.241 toneladas de bromuro de metilo para usos críticos en seis sectores. Tras la evaluación provisional presentada en la 39ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, tres Partes habían solicitado una reevaluación de sus propuestas de exenciones para usos críticos (cuatro en total).
  3. La oradora presentó una reseña de las recomendaciones finales de las dos Partes que no operan al amparo del artículo 5 respecto del uso del bromuro de metilo previo a la siembra. Las propuestas de Australia y el Canadá para los estolones de fresa habían encontrado dificultades en la aplicación de propuestas alternativas, principalmente debido a cuestiones reglamentarias y a los elevados requisitos fitosanitarios para los estolones.
  4. En el caso de los estolones de fresa de Australia, se recomendó la totalidad de la suma propuesta por la Parte de 28,98 toneladas, dado que la Parte había proporcionado información complementaria que reflejaba avances en las alternativas químicas y no químicas, pero había explicado que estas no estarían disponibles antes de 2020, dado que los resultados debían ser aceptados por el organismo de certificación (Victorian Strawberry Industry Certification Authority‑VSICA). El Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo reconoció que la Parte había presentado un plan de transición para la eliminación del bromuro de metilo basado en el yoduro de metilo, el cual reflejaba que, si se conseguía su registro y disponibilidad para el año 2021, ese mismo año la cantidad propuesta se reduciría en un 50 % y las solicitudes para usos críticos cesarían por completo en 2022.
  5. En el caso del bromuro de metilo para su uso en estolones de fresa canadienses en 2019, el Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo recomendó la cantidad íntegra de 5,261 toneladas; La información adicional recibida de la Parte tras la reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta había justificado que los reglamentos exclusivos de la Isla del Príncipe Eduardo prohibían el uso de todas las opciones viables de fumigación con productos químicos, y que el cultivo sin suelo era la única opción apta en la actualidad para una parte de la propuesta. El Comité de opciones técnicas sobre el metilbromuro aceptó que en las circunstancias actuales no era posible una mayor adopción del cultivo sin suelo.
  6. A continuación, el Sr. Porter presentó las cantidades de bromuro de metilo solicitadas en las propuestas de exenciones por cinco Partes que operan al amparo del artículo 5 desde 2015 y destacó que en general habían ido disminuyendo. Resaltó que Sudáfrica había reducido sus propuestas en 5,5 toneladas desde la 40ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. México y China habían dejado de solicitar exenciones para usos críticos, pero el Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo no había podido determinar si las Partes habían eliminado la sustancia o estaban usando las existencias de que disponían, ya que no se exigía a las Partes que informasen de las existencias obtenidas antes de 2015.
  7. No se habían producido cambios en las recomendaciones sobre las propuestas de exenciones para usos críticos solicitadas por la Argentina para tomates y fresas en 2019, ya que la Parte las había aceptado. En el caso de las fresas, la propuesta se redujo a partir de la adopción de películas protectoras en el tercer año de un período de tres años, lo que hizo posible una reducción en el uso del bromuro de metilo. Con respecto al tomate, el Comité de opciones técnicas para el bromuro de metilo había aceptado que todavía no existían alternativas para controlar el Nacobbus (por ejemplo, patrones resistentes para injertos). Ambas propuestas de la Argentina para 2019 (fruto de la fresa por 27,1 toneladas y tomates por 44,4 toneladas) se redujeron en un 10 % para cumplir las hipótesis establecidas en relación con las tasas de dosificación del bromuro de metilo usado con películas protectoras durante un período de adopción de tres años.
  8. A continuación, el Sr. Porter presentó los resultados de las dos recomendaciones provisionales en relación con las plagas en productos básicos y estructuras para 2019 de Sudáfrica. El orador explicó que la Parte había reducido ambas propuestas desde el 40º período de sesiones del Grupo de Trabajo de composición abierta, y que se había proporcionado más información. En el caso de los molinos, el Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo recomendó 1,0 toneladas, una reducción del 33,3 % respecto de las 1,5 toneladas propuestas. La reducción se basó en dos fumigaciones anuales para las plagas en los otros tres molinos de 20 g/m3 (presunción estándar) como medida de transición para dar tiempo a la adopción de alternativas en un sistema de gestión integrada de plagas, con la posibilidad de incorporar fluoruro de sulfurilo. En el caso de las viviendas, el Comité recomendó la totalidad de la suma revisada de 40 toneladas, ya que la Parte había justificado la imposibilidad de adoptar el calor y el fluoruro de sulfurilo para la cantidad restante hasta después de 20 Asimismo, se había producido un aumento de la población y del número de viviendas en zonas infestadas de termitas, lo que había incrementado las presiones para utilizar bromuro de metilo.
  9. A continuación, el Copresidente mostró la recomendación final total para las Partes en la ronda de 2018, que sumaba un total de 116,551 toneladas frente a las 147,241 toneladas propuestas por todas las Partes bien para 2019 o 20
  10. El Sr. Porter señaló que había 24,285 toneladas en las existencias de Partes que estaban obligadas a presentar informes en virtud de la decisión XVI/6 a finales de 2017. Las recomendaciones de exención para usos críticos del Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo no se habían ajustado para tener en cuenta las existencias, y aunque las existencias comunicadas eran reducidas, aparentemente existían cantidades desconocidas de existencias previas a 2015.
  11. Se mostraron los plazos para la presentación de propuestas de exenciones para usos críticos en 2019, Se indican, de conformidad con lo dispuesto en el subpárrafo 1 b) ii) de la decisión IX/6.
  12. A modo de conclusión, el Sr. Porter destacó que algunas Partes que operan al amparo del artículo 5 estaban utilizando las existencias previas a 2015, y que el Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo no tenía claro si las Partes disponían de alternativas eficaces para esos sectores y, de no ser así, si la disminución de las existencias podría conllevar a nuevas solicitudes de propuestas de exenciones para usos críticos en el futuro. El Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo no pudo reunir información precisa y fiable sobre las existencias previas a 2015 en manos de las Partes que operan al amparo del artículo 5, ya que su notificación no era obligatoria.
  1. Respuesta al párrafo 2 de la decisión XXVI/5 sobre una exención mundial para usos analíticos y de laboratorio
  1. La Sra. Helen Tope, Copresidenta del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos, presentó la respuesta del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica al párrafo 2 de la decisión XXVI/5, relativa a una exención mundial para usos analíticos y de laboratorio. La oradora manifestó su agradecimiento al Sr. Jianjun Zhang, Copresidente del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos, que había desempeñado un papel decisivo en la elaboración de la respuesta del Grupo pero no había podido asistir a la reunión. Empezó recordando algunos ejemplos típicos de los usos analíticos y de laboratorio de sustancias controladas y observó que el tetracloruro de carbono, el CFC‑113 y el 1,1,1-tricloroetano habían sido las principales sustancias controladas utilizadas para ese fin. Resumió la decisión pertinente y señaló que en ella se recordaban algunas de las numerosas decisiones anteriores de las Partes, por las que se eliminaban determinados usos de la exención global, y se prorrogaba la exención hasta el 31 de diciembre de 2021, en las condiciones establecidas en una decisión anterior, para todas las sustancias controladas en ese momento, con excepción de los HCFC. Destacó el párrafo pertinente para la respuesta del Grupo, en el que se solicitaba al Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica que rindiese informe en 2018 sobre el desarrollo y la disponibilidad de procedimientos analíticos y de laboratorio que pudieran llevarse a cabo sin utilizar sustancias controladas por el Protocolo de Montreal. La oradora señaló que la respuesta del Grupo se había publicado en septiembre, sobre la base de las respuestas a decisiones anteriores elaboradas por el antiguo Comité de opciones técnicas sobre productos químicos. Señaló también que en la respuesta se examinaban las opciones disponibles y los posibles obstáculos para su aprobación por las Partes que operan al amparo del artículo 5 y las Partes que no operan al amparo de ese artículo y se evaluaban las normas para los procedimientos analíticos, con ciertas limitaciones, como la escasez de recursos. Explicó que la respuesta se limitaba a las sustancias controladas ya incluidas en la exención global, aunque incluía información sobre los usos analíticos y de laboratorio conocidos de los HCFC. No incluía las sustancias incluidas en el anexo F. Como antecedentes de la respuesta, la oradora presentó los datos de producción comunicados en virtud del artículo 7 para usos analíticos y de laboratorio, que había rondado las 150 toneladas en todo el mundo en 2016, y que el tetracloruro de carbono había sido la principal sustancia producida para esos usos, con un 99,9 % del total. Dijo que la producción comunicada en 2016 en las Partes que no operan al amparo del artículo 5 había disminuido hasta las 21 toneladas, y que en las Partes que si operan al amparo de ese artículo había disminuido hasta las 130 toneladas. En relación con su evaluación de la elaboración y la disponibilidad de alternativas a los usos como disolvente y reactivo en laboratorios que podrían llevarse a cabo sin utilizar sustancias controladas, señaló que sería posible eliminar muchos usos de laboratorio de sustancias controladas, como los usos como detergente y en tareas de limpieza. Explicó de forma resumida que un examen de la utilización de tetracloruro de carbono como disolvente en reacciones con N-bromosuccinimida había permitido identificar alternativas, y que se disponía de alternativas para el bromuro de metilo utilizado como agente de metilación. En consecuencia, el Grupo recomendaba que se excluyesen de la exención global para usos esenciales. Resumió el examen de las normas que empleaban sustancias controladas para usos analíticos y de laboratorio, indicando que los organismos normativos internacionales seguían trabajando en la elaboración de nuevos métodos normativos para sustituir las sustancias controladas, y que las alternativas ya habían sustituido las sustancias controladas en varias normas. Señaló algunos de los obstáculos a la adopción de alternativas, algunos de los cuales comunes tanto a las Partes que operan al amparo del artículo 5 como a las que Partes que no operan al amparo de ese artículo, en los que algunas normas permitían o exigían todavía el uso de sustancias controladas a pesar de la disponibilidad de alternativas. Resaltó que persistían algunos problemas exclusivos de las Partes que operan al amparo del artículo 5, como el cumplimiento de las normas relativas al uso de sustancias controladas y el costo y el tiempo relacionados con la elaboración y aprobación de normas y procedimientos analíticos alternativos. Destacó que probablemente se mantendrían vigentes algunas normas en las que la sustancia controlada se utilizaba como producto químico de referencia mientras la sustancia controlada fuese necesaria para las aplicaciones, la ejecución o las mediciones. La oradora presentó una serie de recomendaciones para eliminar determinados usos analíticos y de laboratorio de la exención global para su consideración de las Partes, en una fecha que determinarán las Partes, y recordó que ninguna decisión aprobada para eliminar un uso de la exención global sería óbice para que una Parte propusiese un uso específico para una exención para usos esenciales con arreglo a la decisión IV/25. Resumió otras recomendaciones relativas a que las Partes consideren la posibilidad de establecer cooperaciones con las organizaciones normativas para facilitar y acelerar la elaboración o revisión de las normas para la sustitución de sustancias controladas en usos analíticos, y a que las Partes consideren la posibilidad de proporcionar datos más completos, intercambiar información sobre alternativas y la revisión de normas y el apoyar en lo posible la elaboración o revisión de normas, así como de ofrecer capacitación, cuando sea necesario. Concluyó su intervención con un resumen de otras consideraciones, a saber, que muchas normas aún requieren la utilización de pequeñas cantidades de sustancias controladas, y que la eliminación caso por caso de la exención general de usos específicos creaba confusión sobre lo permisible en el marco de la exención, y que la supervisión y cumplimiento de los usos autorizados de sustancias controladas para usos analíticos y de laboratorio podrían resultar cada vez más complicados a medida que la lista de exclusión fuese ampliándose, al tiempo que reducirían los beneficios ambientales en aproximadamente 150 toneladas de sustancias controladas.
  1.        Equipo de tareas sobre la decisión XXIX/10, relativa a las cuestiones relacionadas con la eficiencia energética durante la reducción de los HFC
  1. La Sra. Suely Carvalho, la Sra. Bella Maranion, y el Sr. Fabio Polonara, Copresidentes del equipo de tareas sobre eficiencia energética, hicieron una presentación sobre la versión actualizada del informe final del equipo de tareas.
  2. La Sra. Maranion comenzó examinando la solicitud presentada al Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, que figura en el párrafo 3 de la decisión XXIX/10, de que preparara un informe final para su examen por el Grupo de Trabajo de composición abierta en su 40ª reunión, y posteriormente un informe final actualizado que se presentaría a la 30ª Reunión de las Partes, teniendo en cuenta los resultados del taller organizado por la Secretaría de conformidad con el párrafo 4 de la decisión. Cuando los Copresidentes presentaron el informe de mayo de 2018 al equipo de tareas del Grupo de Trabajo de composición abierta de las Partes en su 40ª reunión, las Partes habían señalado que la eficiencia energética era un tema muy extenso y de gran importancia para el medio ambiente, la salud y la economía, y que se disponía de una extensísima bibliografía al respecto. Dijo que las Partes habían solicitado al Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica y su equipo de tareas que proporcionasen información centrada en la intersección concreta entre los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor y la reducción de los HFC. Observó también que, como había informado el Secretario Ejecutivo del Fondo Multilateral en la presente reunión, el Comité Ejecutivo del Fondo Multilateral seguía trabajando en la elaboración de directrices sobre los costos de los HFC. El equipo de tareas había tenido menos de cinco meses para terminar su informe de mayo de 2018 y había tomado como referencia para su labor los informes anteriores del Grupo, las investigaciones y estudios actualizados y disponibles, las metodologías disponibles y ejemplos prácticos. Inmediatamente después de la 40ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, el equipo de tareas se había reunido para comenzar su labor y dispuso de un ajustadísimo plazo de cuatro semanas para completar su proyecto y permitir su subsiguiente examen por el equipo de tareas y el Grupo y su presentación a la 30ª Reunión de las Partes. La Sra. Maranion facilitó la lista de los 21 integrantes del equipo de tareas y expresó su reconocimiento por el extraordinario esfuerzo puesto en la elaboración de la versión actualizada del informe final.
  3. La oradora señaló que el informe actualizado se ajustaba al mismo esquema que el informe de mayo de 2018, y que en todo el documento se había destacado en gris la información actualizada. En la versión actualizada del informe final se incluyó en la mayor medida posible la orientación adicional proporcionada por las Partes al Grupo (UNEP/OzL.Pro.WG.1/40/7, anexo III) y las intervenciones de las Partes en la 40ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. La Sra. Maranion dijo que el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica esperaba con interés nuevas oportunidades de recabar una participación más plena de regiones y países específicos sobre los temas abordados. También destacó que en el anexo A del informe se presentaba información adicional sobre otros sectores y tecnologías; que el anexo C era nuevo y en él figuraba un resumen del taller sobre eficiencia energética; y que en el anexo D se incluían las orientaciones al Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica presentadas por Grupo de contacto en la 40ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. En el cuadro que figura en el anexo D se indicaban también las secciones del informe en las que se abordaban las observaciones. Dado el escaso tiempo asignado para la presentación, la Sra. Maranion dijo que los Copresidentes no abordarían todas las actualizaciones, pero que resaltarían parte de la información nueva y relevante incluida en el informe actualizado.
  4. Una de las peticiones al equipo de tareas, que se recogía en la orientación adicional proporcionada por las Partes al Grupo (UNEP/OzL.Pro.WG.1/40/7, anexo III), había sido que analizase la eficiencia energética en el contexto de la transición de los refrigerantes. En concreto, las Partes habían solicitado al Grupo que reformulase su respuesta a la decisión XXIX/10 para ubicarla en el contexto de la transición de los refrigerantes y explicar en detalle y proporcionar una clara comparación entre los HCFC, los HFC y las alternativas a los HFC en relación con el rendimiento, la seguridad y los costos. La Sra. Maranion dijo que la Enmienda de Kigali se centraba principalmente en la elaboración de un calendario para reducir los HFC con elevado PCA, a fin de evitar una contribución directa de hasta 0,5 ºC al calentamiento total del planeta hasta 2100. Sin embargo, los beneficios directos de la reducción de los refrigerantes con alto PCA durante la fase de reducción podrían verse mermados por la utilización de equipos con menor eficiencia energética. Si se utilizasen equipos de mayor eficiencia energética, la reducción total de las emisiones de gases de efecto invernadero de fuentes tanto directas como indirectas llegaría a duplicar los beneficios para el clima de la reducción. Señaló también que se preveía que el efecto de los refrigerantes de bajo PCA por sí solos sobre la eficiencia de los sistemas sería reducida, y que seguramente se cifraría en un margen de +/-5 % del rendimiento energético de los refrigerantes de referencia. Las mezclas de refrigerantes podrían permitir la optimización de los sistemas, el equilibrio entre el coeficiente de rendimiento, la capacidad volumétrica, la inflamabilidad y el potencial de calentamiento atmosférico. La gran mayoría de las mejoras en la eficiencia energética de los equipos de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor podría lograrse mediante la optimización y la utilización de componentes nuevos y avanzados, sobre todo compresores, intercambiadores de calor y controles.
  5. Otra petición de las Partes fue la de tener en cuenta la experiencia adquirida en anteriores transiciones de refrigerantes. El Protocolo de Montreal había examinado la eficiencia energética en paralelo a la eliminación de sustancias que agotan el ozono. Concretamente, en la refrigeración doméstica, se había eliminado el CFC‑12 y sustituido con los hidrocarburos HC-600a o HFC-134a. El HC-600a había terminado siendo el más habitual, pero el HFC-134a, pese a su superior PCA, era la sustancia preferente en las regiones donde las consideraciones de inflamabilidad suponían una importante barrera comercial para los hidrocarburos. En el proceso de eliminación del CFC‑12 en la refrigeración doméstica, la industria había realizado grandes esfuerzos para mejorar la eficiencia energética, principalmente mediante la mejora de los diseños de los sistemas de compresores. También se había adquirido experiencia durante la transición en el ámbito de los aparatos de aire acondicionado. Los mercados de Partes que no operan al amparo del Artículo 5 se adaptaron a la sustitución del HCFC‑22 con R-407C, primero, y posteriormente con R-410A, en aras de un mejor rendimiento energético. En la actualidad, los mercados mundiales se estaban adaptando a las opciones de PCA mediano y bajo en sustitución de los HCFC y los HFC de alto PCA en los equipos de aire acondicionado, en particular el HFC-32, el HC-290 y otras opciones en proceso de desarrollo. Era posible optimizar el rendimiento de los aparatos de aire acondicionado con mejoras en los compresores, las cargas de refrigerante y el tamaño de los intercambiadores de calor. La oradora observó que, en ausencia de políticas de eficiencia energética, los valores de eficiencia energética de los aparatos de aire acondicionado eran por lo general más bajos en las Partes que operan al amparo del artículo 5 que en las Partes que no operan al amparo de ese artículo.
  6. A continuación, el Sr. Polonara presentó las respuestas sobre los retos para los equipos de alta eficiencia energética en condiciones de altas temperaturas ambiente y para el diseño de equipos de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor.
  7. En respuesta a la solicitud de las Partes de que el Grupo examinara medidas adoptadas en otras regiones en años recientes y abordase los problemas particulares a que deben hacer frente los países de altas temperaturas ambiente, el orador dijo que, según la bibliografía especializada, se preveía que la demanda mundial de energía para la refrigeración aumentaría en 2100 de manera drástica debido al cambio climático y el aumento de los ingresos, y que la mayoría de la demanda se produciría en las regiones tropicales. Por ejemplo, se calculaba que la necesidad de expansión de la refrigeración de espacios como consecuencia del cambio climático en condiciones de alta temperatura ambiente sería de entre un 10 % y un 30 % en 2100.
  8. Tras examinar las medidas adoptadas en otras regiones, el orador sugirió que las normas mínimas de rendimiento energético y el etiquetado habían demostrado ser instrumentos de política eficaces en función de los costos, por cuanto habían reducido el consumo de energía sin limitar las opciones del consumidor ni provocar un incremento sostenido de los precios. Por ejemplo, se preveía que los equipos de aire acondicionado diseñados de acuerdo con la Directiva de la Unión Europea sobre los productos que utilizan energía permitirían un ahorro de 11 TWh y casi 5 millones de toneladas de emisiones anuales de CO2 anuales en 2020.
  9. En lo tocante a la solicitud de que se informase sobre las actividades de investigación y desarrollo, y sobre los avances y resultados en este terreno, para hacer frente a los problemas planteados por las altas temperaturas ambiente, el orador dijo que desde 2012 se habían puesto en marcha cuatro proyectos de investigación colectiva que empleaban diversos refrigerantes alternativos para comprobar el rendimiento y la eficiencia energética de los equipos en condiciones de alta temperatura ambiente, proyectos llevados a cabo por destacados centros de investigación en Oriente Medio y en los Estados Unidos. Añadió que los detalles de los cuatro proyectos podían consultarse en el informe actualizado presentado por el equipo de tareas sobre eficiencia energética.
  10. A continuación presentó un cuadro en el que se resumían algunos de los resultados de los cuatro proyectos, a fin de dar una idea de la forma en que el diseño de los equipos de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor podría verse afectado por las condiciones de alta temperatura ambiente.
  11. Como ejemplo de los resultados en cuanto a capacidad de enfriamiento y eficiencia energética en los estudios sobre refrigerantes alternativos, presentó los resultados de las pruebas realizadas en el marco del proyecto PRAHA con equipos partidos de aire acondicionado canalizados cuyo refrigerante de base era el HCFC‑22. Los rendimientos obtenidos con algunas mezclas fluoradas propuestas como alternativas de bajo PCA arrojaban una disminución de la capacidad de refrigeración de entre el 5 % y el 8 % con respecto a la base de referencia y una disminución en la eficiencia de entre el 10 % y el 12 %.
  12. Con respecto a la solicitud de información sobre los beneficios adicionales de una mejor prestación de servicios de mantenimiento, el Sr. Polonara enumeró los distintos beneficios de un mantenimiento de alta calidad: reducción de los costos energéticos; reducción de las fugas de refrigerantes; mejora de la seguridad mediante la eliminación de riesgos; una mejor regulación de la temperatura y el confort térmico de los ocupantes; la mejora de la productividad de los ocupantes al mantener una buena calidad ambiental de los espacios interiores; aplazamiento de los gastos de capital para la sustitución y de los costes de reparación, al prolongarse la vida útil del equipo.
  13. En cuanto a la solicitud de más información sobre los beneficios económicos específicos en términos de ahorro para los consumidores, las centrales eléctricas y los períodos de amortización, el orador dijo que, habida cuenta de que los beneficios económicos de la eficiencia energética variaban según el tipo de equipo, el uso, la meteorología, los plazos y factores locales como las tasas de descuento, horario de utilización, los precios de la electricidad y las pérdidas de transmisión, era posible citar algunos ejemplos de logros en todo el mundo.
  14. Las medidas de eficiencia energética en viviendas adoptadas por México ofrecían períodos de amortización de entre cuatro y seis años, mientras que en la India, la mejora de la eficiencia energética de los aparatos de aire acondicionado tenía períodos de amortización de entre uno y tres años. En cuanto a las centrales eléctricas, se había calculado que la reducción global de la carga máxima mediante una mejora de la eficiencia energética del 30 % de los aparatos de aire acondicionado bastaría por sí sola para eliminar la necesidad de aproximadamente 1.400 centrales eléctricas de 500 MW de capacidad que cubren picos de demanda antes de 2030, y alrededor de 2.200 centrales de ese tipo antes de 2050.
  15. En cuanto a la solicitud de que se proporcionase una matriz de las intervenciones técnicas para la eficiencia energética y los costos asociados, el Sr. Polonara señaló que en algunos cuadros del informe se recogían los datos solicitados y, como ejemplo, presentó el caso de una mejora de los controles que podía conllevar un aumento de la eficiencia energética de entre el 10 % y el 50 % y cuyo coste de aplicación era bajo o mediano.
  16. En lo que respecta a la solicitud de que se estudiase la posibilidad de que la eficiencia energética fuese aplicable a la refrigeración centralizada, las normativas para edificios ecológicos y los hidrocarburos en aplicaciones comerciales, el orador remitió a los asistentes al informe actualizado del equipo de tareas sobre eficiencia energética y destacó el caso de la refrigeración centralizada en los Emiratos Árabes Unidos, donde se había conseguido reducir la demanda de energía entre un 55 % y un 62 % en comparación con los sistemas de aire acondicionado convencionales y cuyos equipos consumían entre un 40 % y un 50 % menos de energía. Esos resultados podrían mejorarse si se utilizasen tecnologías radicalmente diferentes, como la refrigeración por absorción.
  17. Posteriormente, la Sra. Carvalho, Copresidenta del equipo de tareas, presentó un resumen general de las respuestas a las peticiones relativas a la financiación de la eficiencia energética.
  18. A propósito de la solicitud de detalles sobre los criterios y las metodologías de las instituciones de financiación pertinentes, la oradora dijo que se había incorporado al informe la información pública disponible correspondiente a otras ocho instituciones de financiación; no era tan exhaustivo como habría sido de desear debido a las dificultades para obtener datos específicos centrados en la eficiencia energética en los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor. En cuanto a la solicitud de que el equipo de tareas preparase una presentación tabular de las fuentes de financiación, debido a la falta de información concreta en Internet el equipo de tareas había realizado una búsqueda (con el apoyo de del Programa de Kigali para la Refrigeración Eficiente (K-CEP)) de la base de datos de financiación del Sistema de Información Crediticia que cubre la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) publicada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos. Se utilizaron palabras clave vinculadas con los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor y se vincularon al cambio climático. Como resultado, se obtuvo un resumen de los proyectos financiados en 2014 y 2015 que ilustraba las modalidades y la magnitud de las actividades de financiación. El resultado de la búsqueda reflejó que el sector de la refrigeración y el aire acondicionado solo representaba un 0,1 % del total de la ayuda para el desarrollo, lo que indicaba que la atención prestada a los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor era muy baja en comparación con otros temas de desarrollo. Se expuso una presentación tabular de las fuentes de financiación de la asistencia oficial para el desarrollo, a la que se añadieron las organizaciones filantrópicas y las instituciones conocidas con proyectos iniciados después de 2015. En cuanto a la solicitud de mayor información sobre los mensajes dimanantes del taller sobre eficiencia energética relacionados con la disponibilidad de fondos que no fluían con la facilidad deseable, el equipo de tareas sobre eficiencia energética era de la opinión de que, pese a que aportaba una recopilación de las fuentes de financiación, el ejercicio de recopilación era insuficiente por sí solo, así como de que la mayoría de los grandes fondos multilaterales para el clima operaban en sectores distintos al de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor, como el de la infraestructura, el acceso a la energía y la transmisión de energía renovable. La Sra. Carvalho dijo que, a pesar del bajo nivel de financiación de la asistencia oficial para el desarrollo centrada en los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor, existían numerosos recursos financieros para la ejecución de proyectos en el ámbito de la eficiencia energética en general, pero que era necesario abordar los obstáculos que impedían el acceso a esos fondos. Propuso que las Partes estudiaran la posibilidad de contactar con las principales instituciones de financiación con las que tuviesen objetivos comunes, a fin de aumentar el flujo de financiación hacia la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor, y que elaborasen o racionalizasen los procesos para posibilitar el acceso oportuno a la financiación. Asimismo, el equipo de tareas sobre eficiencia energética sugirió que las Partes podrían considerar la posibilidad de investigar nuevos modelos de financiación con normas, reglamentos y estructuras de gobernanza diáfanos para optimizar el tránsito hacia otros recursos financieros.
  1.        Presentaciones durante la serie de sesiones de alto nivel de los miembros de los grupos de evaluación sobre los progresos realizados en la labor de los grupos

1.       Grupo de evaluación científica

  1. Los Sres. John Pyle, Paul A. Newman, David W. Fahey y Bonfils Safari, Copresidentes del Grupo de Evaluación Científica, hicieron una presentación y respondieron a las preguntas formuladas sobre los avances y las cuestiones fundamentales en la evaluación de 2018, preparado de conformidad con el requisito establecido en virtud del Protocolo de Montreal de que el Grupo proporcionase la información más reciente sobre el estado de la capa de ozono, la estratosfera y las sustancias que agotan el ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC), por lo menos cada cuatro años. La presentación proporcionó un resumen general de la evaluación de 2018 y destacó las cuestiones de especial importancia.
  2. La evaluación de 2018 estaba compuesta por seis capítulos, centrados en las sustancias que agotan el ozono; los HFC; el ozono estratosférico mundial: pasado, presente y futuro; el ozono estratosférico polar: pasado, presente y futuro; los cambios en el ozono estratosférico y el clima; e hipótesis e información para los encargados de la formulación de políticas. Se había ultimado en una reunión celebrada en Les Diablerets (Suiza) en julio de 2018, y estaría disponible en diciembre de 2018. El resumen se había publicado el 5 de noviembre y podía consultarse en https://www.esrl.noaa.gov/csd/assessments/ozone/2018/executivesummary.pdf.
  3. Estos fueron algunos de los aspectos más destacados del informe:
  1. Las medidas adoptadas en el marco del Protocolo de Montreal habían conllevado una reducción de la concentración atmosférica de las sustancias controladas que agotan el ozono. Los niveles actuales de gases de cloro y bromo que entraban en la estratosfera se situaban aproximadamente en un 10 % por debajo de los valores máximos registrados en la década de 1990. La disminución de la abundancia de cloro atmosférico desde 2014 estaba en consonancia con las proyecciones de la última evaluación, pero la disminución de los CFC avanza con mayor lentitud de lo previsto, mientras que el aumento de los HCFC era también más lento de lo previsto.
  2. Se había producido un aumento inesperado en el total de emisiones mundiales de triclorofluorometano (CFC‑11). Según las mediciones de dos redes independientes, las emisiones de CFC‑11 habían aumentado a escala mundial después de 2012, en contra de las proyecciones de evaluaciones previas, que contemplaban una reducción de las emisiones. A nivel mundial, las emisiones de CFC‑11 en el período comprendido entre 2014 y 2016 fueron de unos 10 Gg año-1 (aproximadamente el 15 %) más que las relativamente constantes emisiones calculadas para el período comprendido entre 2002 y 2012. El aumento de las emisiones mundiales por encima de la media del período 2002-2012 tuvo como resultado un descenso a escala mundial de la concentración de CFC‑11 en el período comprendido entre 2014 y 2016, cuya velocidad fue solo dos tercios de la del período comprendido entre 2002 y 2012. El aumento de las emisiones de CFC‑11 a punta a una producción nueva no comunicada a la Secretaría del Ozono.
  1. Se han cuantificado fuentes de importantes emisiones de tetracloruro de carbono (CCl4), algunas no reconocidas anteriormente. Se había calculado un mínimo de emisiones de 25 Gg año-1, principalmente procedentes de la producción industrial de clorometanos, percloroetileno y cloro. En la actualidad se comprendía mucho mejor el presupuesto mundial de CCl4 y la diferencia identificada previamente entre las estimaciones de emisiones basadas en observaciones y las basadas en la industria se había reducido considerablemente en comparación con la evaluación de 2014.
  2. El peso de las pruebas sugería que la disminución de las sustancias que agotan la capa de ozono había supuesto una contribución considerable a las siguientes tendencias observadas en relación con el ozono: el agujero en la capa de ozono antártico se estaba recuperando, al tiempo que continuaba produciéndose cada año; gracias al Protocolo de Montreal se había evitado un agotamiento mucho más grave de la capa de ozono en las regiones polares; fuera de las regiones polares, el ozono estratosférico superior había aumentado entre un 1 % y un 3 % por década desde 2000; no se habían detectado tendencias importantes en ozono total de la columna de aire en el período comprendido entre 1997 y 2016, y los valores promedio en los años transcurridos desde la última evaluación se habían mantenido aproximadamente en un 2 % por debajo de la media del período comprendido entre 1964 y 1980.
  3. Los cambios en la capa de ozono en la segunda mitad del presente siglo serían una cuestión compleja, ya que se prevén aumentos y disminuciones en diferentes regiones. Estaba previsto que en la década de 2030 el ozono de la columna de aire en las latitudes medias del hemisferio norte regresara a la abundancia de 1980, y que el ozono en las latitudes medias del hemisferio sur recuperase a mediados de siglo. Se contaba con que el agujero en la capa de ozono de la Antártida se cerrase gradualmente, y que el ozono de la columna de aire primaveral recuperase los valores de 1980 hacia la década de 2060.
  4. Las emisiones de HFC previstas a partir de la combinación de la comunicación de inventarios y de las observaciones atmosféricas indican que las emisiones de HFC tenían su origen tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. El forzamiento radiativo de los HFC medidos siguió aumentando, pero el calendario de reducción de los HFC de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal de 2016 reduciría sustancialmente las emisiones mundiales futuras previstas de HFC y, suponiendo que se cumpliera a nivel mundial, permitiría en teoría reducir futuros forzamientos radiativos debidos a los HFC en alrededor de un 50 % para 2050, por comparación con una hipótesis en la que no existe ningún control de los HFC. Por consiguiente, se preveía que, llegado 2100, la Enmienda de Kigali habría permitido reducir el calentamiento medio del planeta provocado por los HFC a menos de 0,1 ºC, en lugar de la base de referencia de entre 0,3 ºC y 0,5 ºC.
  5. El Grupo de Evaluación Científica había llegado a la conclusión de que el éxito continuado del Protocolo de Montreal en la protección de la capa de ozono dependía de que continuase el cumplimiento del Protocolo.

2.       Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales

  1. Los Copresidentes del Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales, la Sra. Janet Bornman y el Sr. Nigel Paul, presentaron la evaluación cuatrienal de 2018 sobre los efectos ambientales del agotamiento del ozono, la radiación ultravioleta (UV) y las interacciones con el cambio climático. La evaluación puso de relieve el importante papel desempeñado por el Protocolo de Montreal y su contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, así como la armonización del informe del Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales con muchos de esos objetivos.
  2. La Sra. Bornman señaló a la atención de los presentes la importante función del Protocolo de Montreal en la prevención de amplios efectos negativos para la salud humana y el medio ambiente. Con respecto a la salud de los seres humanos en la hipótesis del “mundo que se ha evitado” (un mundo sin un Protocolo de Montreal eficaz), se abordó la amplia gama de efectos interactivos de la radiación ultravioleta, el agotamiento de la capa de ozono y el cambio climático, teniendo en cuenta los efectos adversos, así como las ventajas de la exposición a la radiación ultravioleta.
  3. Si bien el Protocolo de Montreal había impedido un aumento sustancial de los distintos tipos de cáncer de piel y de cataratas, las incidencias de cánceres y cataratas relacionados con la luz ultravioleta suponían aún importantes problemas para la salud. El número de casos de cáncer de piel seguía siendo elevado, principalmente entre las poblaciones de tez clara, lo que suponía un coste muy elevado para la sociedad y el bienestar humano. Las cataratas seguían siendo la causa principal de ceguera en todo el mundo, y la radiación ultravioleta era el principal factor de riesgo en su desarrollo. La radiación ultravioleta también era un factor en la degeneración macular relacionada con la edad, una afección ocular que provoca la pérdida de visión central y de los colores. Los cambios en el estilo de vida en lo tocante a la exposición al sol contribuían en gran medida a determinar la gravedad de distintos tipos de cáncer de piel, las enfermedades oculares y otros problemas de salud. El cambio climático se estaba convirtiendo en un factor clave que influía sobre la forma en la que la gente se expone al sol.
  4. Los mecanismos de defensa inmunológica del cuerpo frente a las infecciones y algunos tipos de cáncer podían verse ser modificados por la radiación ultravioleta. En algunos casos, la radiación ultravioleta suprimía el sistema inmunitario, lo que contribuía a una mayor incidencia de ciertos tipos de cáncer de piel, y reducía la eficacia de las vacunas contra diversas enfermedades infecciosas. En otros casos, la radiación ultravioleta podría tener un efecto benéfico para algunas enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple. Otros efectos beneficiosos importantes de la radiación ultravioleta eran la generación de vitamina D en la piel, necesaria para la salud ósea, así como la reducción del riesgo de cáncer colorrectal, la miopía, las alergias y las inflamaciones cutáneas.
  5. La disminución prevista de la contaminación atmosférica en las zonas muy contaminadas probablemente resultaría en un aumento a escala local de la radiación ultravioleta. Los cambios simultáneos en el ozono estratosférico y la nubosidad determinarán la radiación ultravioleta futura en la superficie de la tierra. En las zonas actualmente contaminadas, sin embargo, se han demostrado los vínculos directos entre la mala calidad del aire y el empeoramiento de la salud de los seres humanos, lo que en muchos casos ha dado lugar a millones de muertes debidas a problemas respiratorios consecuencia de los aerosoles y del ozono, así como a enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
  6. El Sr. Paul destacó la forma en que las emisiones, las condiciones meteorológicas y las transformaciones fotoquímicas impulsadas por la radiación ultravioleta determinaban la calidad del aire de la troposfera. Se esperaba que los cambios en la radiación ultravioleta, debidos a la futura recuperación del ozono estratosférico y a los efectos del cambio climático, afectasen a las concentraciones de ozono de la troposfera. La magnitud y la orientación del cambio variaría considerablemente entre las distintas zonas geográficas (por ejemplo, en las ciudades por comparación con el campo). Las emisiones de algunos sustitutos de sustancias que agotan el ozono (por ejemplo, amoniaco, hidrocarburos) podrían tener efectos directos o indirectos sobre la calidad del aire de la troposfera. Actualmente se consideraba que esos efectos eran menores en comparación con otras fuentes, pero se carecía de información publicada. Las futuras disminuciones de la calidad del aire de la troposfera suponían una amenaza para la producción agrícola y la salud humana, un mecanismo entre varios en virtud de los cuales los cambios futuros en el ozono estratosférico podrían influir en la seguridad alimentaria.
  7. El ácido trifluoroacético (TFA) era un producto de degradación de varios HCFC, HFC y HFO, así como algunos otros compuestos de fluorocarbono artificiales. El TFA era muy persistente y podía acumularse en las masas de agua. No había habido cambios en la evaluación previa del Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales, según la cual las futuras concentraciones de TFA debidas al uso previsto de los sustitutos de sustancias que agotan el ozono no suponían una amenaza importante para la salud humana o el medio ambiente.
  8. La radiación ultravioleta afectaba a la calidad del agua, ya que tenía una importante función en la descomposición de los plásticos y contaminantes químicos en el medio ambiente, y en la determinación de la supervivencia de los microbios causantes de enfermedades transmitidas por el agua. La prioridad de la investigación actual se cifraba en utilizar mejores métodos de modelización para cuantificar el modo en que esos procesos se verían afectados por los cambios futuros en el ozono estratosférico y por otros factores que influyen en la radiación ultravioleta en las masas de agua.
  9. La radiación ultravioleta en las masas de agua se veía fuertemente atenuada por los materiales orgánicos naturales disueltos en el agua. Los fenómenos meteorológicos extremos y el descongelamiento del permafrost están aumentando las aportaciones de materia orgánica disuelta, lo que reduce la penetración de la radiación ultravioleta en las aguas. Las reducciones de las cubiertas de hielo o nieve en las regiones polares están aumentando la penetración de la radiación ultravioleta en aguas que anteriormente estaban por debajo de la nieve o el hielo. Esos efectos motivados por el clima se harían sentir junto a futuros cambios en el ozono estratosférico para modificar exposición a la luz ultravioleta de los organismos acuáticos y los ecosistemas, incluida la pesca.
  10. El agotamiento del ozono estratosférico en la Antártida estaba contribuyendo al cambio climático regional en el hemisferio sur. Los cambios consiguientes en las pautas de las precipitaciones, las temperaturas, la radiación solar ultravioleta con efectos biológicos y los incendios forestales estaban teniendo efectos mensurables sobre los ecosistemas del hemisferio sur. La persistencia de los efectos observados en la actualidad sobre los ecosistemas dependería del calendario de recuperación del ozono antártico. Era probable que cualquier efecto sobre el medio ambiente de las demoras en la recuperación del ozono estratosférico, por ejemplo debidas a las emisiones imprevistas de CFC‑11 recientemente comunicadas, se haría especialmente evidente a través de esos mecanismos impulsados por el clima.
  11. A nivel mundial, la aplicación del Protocolo de Montreal había protegido la producción agrícola de los efectos nocivos de la elevada radiación ultravioleta y el cambio climático. Hasta la fecha, sin embargo, no existían modelos del “mundo que se ha evitado” para esos efectos. Al proteger el clima, la Enmienda de Kigali también protegía los cultivos de los efectos nocivos de un aumento de las temperaturas y de los extremos de la disponibilidad del agua (sequías, inundaciones).
  12. La respuesta de los cultivos al cambio climático podría verse modificada por la radiación ultravioleta y viceversa. Se contaba con que los efectos variarían en función de las especies y de las condiciones de crecimiento. En consecuencia, para comprender los impulsores presentes y en evolución del cambio en la seguridad alimentaria, por ejemplo debidos a cambios en el clima, el ozono y la calidad del aire, así como a la radiación ultravioleta, precisaba una evaluación holística e interdisciplinaria.
  13. La radiación solar ultravioleta dañaba la integridad funcional y reducía la vida útil de plásticos y maderas utilizados en la construcción, y podría limitar la vida útil de los nuevos sistemas fotovoltaicos basados en polímeros. Se estaban desarrollando estabilizadores de luz ultravioleta, tratamientos de superficies y revestimientos para mitigar los efectos adversos de la radiación ultravioleta y el clima. La nueva tendencia de materiales más ecológicos estaba impulsando las iniciativas para reducir los efectos ambientales de esos estabilizadores de luz ultravioleta.
  14. Para terminar, el Sr. Paul señaló que la evaluación de los efectos ambientales de 2018, incluidos los efectos sobre la salud, reforzaba los beneficios del Protocolo de Montreal correspondientes a múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible. Otra ventaja era el nuevo conocimiento científico que ahora sustentaba la comprensión de muchos de los problemas ambientales.

3.       Mensajes principales que se desprenden de los informes de evaluación de 2018 del Grupo

  1. La exposición sobre los principales mensajes dimanantes de los informes de evaluación de 2018 del Grupo correspondiente fue presentada por el Sr. Ashley Woodcock, Copresidente del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica; el Sr. Paulo Altoé, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre espumas; la Sra. Helen Tope, Copresidenta del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos; el Sr. Adam Chattaway, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre halones; el Sr. Ian Porter, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo; y el Sr. Fabio Polonara, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor.

a)          Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica

  1. El Sr. Woodcock, Copresidente del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, en nombre también de la Sra. Marta Pizano y la Sra.Bella Maranion, Copresidentas del Grupo, presentó la exposición sobre la marcha de los trabajos y las principales cuestiones derivadas de los informes de evaluación del Grupo correspondientes a 2018. Presentó una lista completa de los 20 miembros actuales del Grupo, de los cuales 10 eran de Partes que operan al amparo del artículo 5 y 10 de Partes que no operan al amparo de ese artículo. Los informes de evaluación correspondientes a 2018 respondían a la decisión XXVII/6, en la que se solicitaba que los informes del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica examinaran:

a)   Los efectos de la eliminación de sustancias que agotan el ozono en el desarrollo sostenible;

b)   Los adelantos técnicos en los sectores de la producción y el consumo en relación con la transición a alternativas y prácticas que eliminasen o redujesen al mínimo las emisiones de sustancias que agotan el ozono, teniendo en cuenta los factores estipulados en el Convenio de Viena;

c)   Las opciones técnica y económicamente viables para la reducción y la eliminación de las sustancias que agotan el ozono en todos los sectores pertinentes;

d)   La situación de los bancos de sustancias que agotan el ozono y sus alternativas, entre otros los que se mantienen para usos esenciales y usos críticos, y las opciones para su manipulación;

e)   La contabilización de la producción y el consumo en distintas aplicaciones y fuentes de sustancias que agotan el ozono pertinentes y sus alternativas.

  1. El Sr. Woodcock describió los plazos para los informes de evaluación y señaló que los informes de los comités de opciones técnicas debían presentarse no más tarde del 31 de diciembre de 2018, el informe el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica antes de la 41ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta y el informe de síntesis antes de la 31ª Reunión de las Partes. A continuación, presentó a los copresidentes de los comités de opciones técnicas, quienes describieron los principales mensajes dimanantes de sus sectores.

b)          Comité de opciones técnicas sobre espumas

  1. El Sr. Altoé, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre espumas, también en nombre de la Copresidenta, Sra. Helen Walter‑Terrinoni, presentó los principales mensajes del informe de evaluación del Comité correspondiente a 2018. El Sr. Altoé examinó la disponibilidad de agentes espumantes con potencial nulo de agotamiento del ozono y bajo potencial de calentamiento atmosférico (PCA), y señaló que se habían registrado mejoras importantes en el desarrollo y la disponibilidad de aditivos para espumas que hacían posible la comercialización de espumas con potencial nulo de agotamiento del ozono y bajo PCA. También señaló que se estaban llevando a cabo conversiones de agentes espumantes en Europa y otras Partes que no operan al amparo del artículo 5, y que las normativas relativas a los gases-F habían acelerado las conversiones. El Comité no había podido obtener información detallada sobre la disponibilidad de productos específicos debido a la confidencialidad con la que las empresas mantienen cierta información.
  2. Con respecto al CFC‑11, el Comité es consciente de la comercialización de CFC‑11 a través de Internet y por otros medios para su uso en espumas. El informe de evaluación del Comité correspondiente a 2018 incluiría un resumen de la viabilidad técnica de retomar el uso del CFC‑11 en los agentes espumantes. El Sr. Altoé observó que la conversión inicial del CFC‑11 al HCFC‑141b hizo necesarios importantes ajustes en la formulación, debido a las propiedades disolventes del HCFC‑141b, mientras que, por el contrario, retomar el CFC‑11 a partir del HCFC‑141b requeriría un ajuste mínimo de la formulación. Por último, señaló que la sustitución del CFC‑11 en formulaciones de hidrocarburos o HFC era más difícil.

c)          Comité de opciones técnicas sobre halones

  1. El Sr. Altoé, copresidente del Comité de opciones técnicas sobre halones, presentó, también en nombre de los Copresidentes, Sr.Daniel Verdonik y Sr. Sergey Kopylov, los principales mensajes del informe de evaluación del Comité correspondiente a 2018. Durante varios años el Comité había comunicado progresos escasos o nulos en los nuevos agentes sustitutivos para la extinción de incendios, pero la situación había cambiado recientemente. En octubre de 2018, se había dado a conocer una nueva mezcla con PCA bajo para inundación total; se trataba de una mezcla de dos agentes con PCA bajo ya conocidos: FK-5-1-12 y HCFO-1233zd(E). Debido al tiempo necesario para que las organizaciones de normalización adoptasen los nuevos agentes, tendrían que pasar varios años para poder evaluar los efectos del mercado. En lo que respecta a los sistemas militares, prácticamente no había aplicaciones en las que fuera necesario utilizar un halón para nuevos diseños, aunque había muchas aplicaciones para las que no existían alternativas con PCA bajo. En diseños obsoletos (existentes) existen aplicaciones para las que no existían halones apropiados ni alternativas a los HFC con PCA alto con los que efectuar una reconversión. En las operaciones de extracción de petróleo y gas, el halón 1301 solo era necesario para el funcionamiento de instalaciones obsoletas a largo plazo, mientras que todas las nuevas instalaciones funcionaban sin halones, aun cuando, en función del clima (es decir, en condiciones de bajas temperatura), podrían precisar HFC-23, un HFC con un PCA muy alto (12.400).
  2. El Sr. Chattaway presentó información sobre los bancos de halones y HFC para extinción de incendios. El volumen estimado de los bancos mundiales de halones del modelo del Comité a fines de 2018 (en toneladas): halón 1301: 37.750; halón 1211: 24.000 y halón 2402: 6.750. Se observó que el modelo del Comité daba la opinión de los expertos sobre las tasas de emisión de los diversos usos finales, desglosadas por región. En cuanto a la estimación de emisiones derivada de mediciones atmosféricas: en el caso del halón 1301, aun existiendo un margen de error, eran más elevadas que lo reflejado en el modelo del Comité de opciones técnicas sobre halones y ofrecían un banco considerablemente más reducido; en el caso del halón 1211, las emisiones eran sistemáticamente superiores a las del modelo del Comité desde 2002 y ofrecían un banco considerablemente más reducido; y en el caso del halón 2402, aun existiendo un margen de error, eran inferiores a las del modelo del Comité y ofrecían un banco algo mayor. Las emisiones anuales de HFC-227ea (la principal alternativa de alto PCA para el halón 1301) de las aplicaciones de protección contra incendios en 2018 se estiman en 3.400 toneladas métricas. Suponiendo una tasa media anual de emisiones mundiales del 2,5 %, se calculó que a finales de 2018 el banco mundial sería de 130.000 toneladas métricas, pero señaló que unas tasas de emisiones más elevadas supondrían una reducción en el tamaño del banco. Debido a la persistencia de la demanda mundial de aplicaciones de largo plazo, el Comité de opciones técnicas sobre halones mantuvo su recomendación de que se contemplase la destrucción de los agentes extintores de incendios solo como último recurso, es decir, solo si estaban demasiado contaminados para ser reciclados o regenerados con una pureza aceptable.
  3. El Sr. Chattaway presentó información actualizada sobre la aviación civil, observando que la alternativa al halón 1211 (2‑BTP) en extintores portátiles se estaba utilizando en aeronaves directamente desde fábrica. Muy recientemente (la semana anterior a la 30ª Reunión de las Partes) se habían anunciado nuevos progresos las pruebas con una mezcla patentada para sustituir el halón 1301 en compartimentos de carga. Además, están en marcha nuevas pruebas con un sustitutivo del halón 1301 en góndolas de motores. No obstante, como se indica en la decisión XXIX/8, el Comité de opciones técnicas sobre halones abrigaba serias preocupaciones respecto de la disponibilidad a largo plazo del halón 1301 para la aviación civil y otros usos a largo plazo más allá de comienzos de la década de 2030, habida cuenta de que la tasa anual de emisiones de halón 1301 de la aviación civil podría ser considerablemente superior a las estimaciones anteriores, y a que era poco probable que la mayoría de los bancos de halón 1301 estuviesen disponibles para la aviación civil. Las consecuencias de esos factores significaban que la cantidad disponible de halón 1301 no sería suficiente para todas las aplicaciones a largo plazo (por ejemplo, la aviación civil, el petróleo y el gas, y los usos militares). Para terminar, el Sr. Chattaway dijo que, habida cuenta de que la vida útil de una aeronave era de aproximadamente 40 años, no se dispondría de suficiente halón 1301 durante toda la vida útil de las aeronaves actualmente en proceso de construcción.

d)          Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo

  1. El Sr. Ian Porter, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo, presentó, también en nombre de la Copresidenta, la Sra. Marta Pizano, un resumen general de las cuestiones relacionadas con el bromuro de metilo. Explicó que se había logrado la eliminación del bromuro de metilo para usos controlados en casi todos los países, pero que seguía en uso un volumen desconocido de existencias. El Comité tenía conocimiento de la comercialización del bromuro de metilo a través de Internet sin restricción aparente para usos controlados, una circunstancia que hacía difícil determinar cuántos países seguían utilizando el bromuro de metilo al margen de los procedimientos de exención para usos críticos. Se había comunicado un uso inferior a 290 toneladas (el 0,5 % de la base de referencia mundial) en cuatro países en virtud de las exenciones para usos críticos del Protocolo. Existían ahora y se habían adoptado alternativas para prácticamente todos los usos controlados.
  2. En 2017 se utilizaron aproximadamente 10.000 toneladas de bromuro de metilo para aplicaciones de cuarentena y previas al envío, y esa cifra iba en aumento. En 2017, 6 Partes que no operan al amparo del artículo 5 (el 34 % del total de las aplicaciones de cuarentena y previas al envío) y 41 Partes que sí operan al amparo de ese artículo (el 66 % del total de las aplicaciones de cuarentena y previas al envío) habían notificado un consumo de bromuro de metilo para aplicaciones de cuarentena y previas al envío. Los datos agregados de uso indicaban que Asia concentraba el 55 % del consumo; Australia, los Estados Unidos de América, Israel y Nueva Zelandia, el 30 %; América Latina y el Caribe, el 10 %; y África, el 5 %, sin que se produjese consumo en Europa. En los últimos 10 años, el consumo de algunas Partes para aplicaciones de cuarentena y previas al envío se había más que duplicado, lo que podía deberse a un aumento del comercio, las amenazas de plagas cuarentenarias o la clasificación incorrecta de las aplicaciones de cuarentena y previas al envío. El factor clave que afectaba a las emisiones mundiales era el uso del bromuro de metilo para aplicaciones de cuarentena y previas al envío, que ascendía a aproximadamente 7.500 toneladas por año. El bromuro de metilo empleado para aplicaciones de cuarentena y previas al envío generaba un gran volumen de emisiones (hasta el 95 % del bromuro de metilo podría canalizarse directamente a la atmósfera tras la fumigación), pero los avances en la recuperación y las tecnologías de destrucción podrían reducir considerablemente esas emisiones. Para concluir, el orador explicó que algunas Partes estaban aplicando recuperación obligatoria del bromuro de metilo empleado en aplicaciones de cuarentena y previas al envío en virtud de sus propias políticas nacionales a fin de minimizar las emisiones y en respuesta a la preocupación sobre sus efectos para la salud humana.

e)          Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos

  1. La Sra. Helen Tope, Copresidenta del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos, que habló también en nombre de los Copresidentes, Sr. Keiichi Ohnishi y Sr. Jianjun Zhang, dijo que los inhaladores de dosis medidas que contienen CFC habían sido eliminados y que en todo el mundo se disponía de alternativas asequibles. Cada año se utilizaban aproximadamente 800 millones de inhaladores, repartidos en promedio a escala mundial al 50 % entre inhaladores de dosis medidas con HFC e inhaladores de polvo seco; en estos últimos existía una importante variabilidad regional. La oradora destacó que el HFC-134a era el principal propelente en los inhaladores de dosis medidas y que los nuevos propelentes con menor PCA estaban en las primeras etapas de desarrollo. Sugirió que sería posible reducir la huella de carbono del uso de inhaladores optando por inhaladores de polvo seco, renunciando al uso de inhaladores que contienen HFC-227ea y utilizando únicamente inhaladores de dosis medidas con bajos volúmenes de HFC-134a como propelente. En el caso de los aerosoles y esterilizantes, la utilización a escala mundial de HCFC en esas aplicaciones era relativamente muy reducida y se disponía de varias alternativas. Muchos de los propelentes de aerosoles optan ahora por los hidrocarburos inflamables y el éter dimetílico, especialmente en el caso de los aerosoles de consumo. La oradora señaló que se utilizaban HFC no inflamables y no tóxicos en los aerosoles cuando la inflamabilidad o la toxicidad suponían un problema, y también cuando existía un control de las emisiones de compuestos orgánicos volátiles. En el caso de los disolventes, se disponía de varias alternativas a los HCFC: la limpieza con disolventes había cesado en las Partes que no operan al amparo del artículo 5, con la excepción de aplicaciones aeronáuticas y militares, y se había reducido en las Partes que operan al amparo del artículo 5. Las cantidades de sustancias controladas usadas como agentes de procesos había disminuido. La producción mundial comunicada de sustancias controladas para usos analíticos y de laboratorio fue relativamente reducida y se cifró en unas 150 toneladas. La producción de sustancias controladas para usos como materia prima aumentó considerablemente entre 1990 y 2011, y desde entonces había fluctuado en torno a las 116.000 toneladas por año de promedio. En el caso de otros productos químicos, en el informe de evaluación se presentaron las emisiones de CFC-11, tetracloruro de carbono y dos sustancias de permanencia muy breve: diclorometano y dicloroetano. Para concluir, la oradora destacó que, desde 1996, se habían destruido más de 300.000 toneladas de sustancias controladas, y que muchas Partes que no operan al amparo del artículo 5 ya habían dispuesto la destrucción de los HFC de desecho.

f)           Comité de Opciones Técnicas sobre refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor

  1. El Sr. Polonara, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor, hablando también en nombre de su Copresidente, el Sr. Roberto Peixoto, dijo que en las Partes que no operan al amparo del artículo 5 la eliminación de HCFC había casi concluido y que seguía progresando en las Partes que sí operan al amparo de ese artículo. Más concretamente, en las Partes que operan al amparo del artículo 5, el consumo de HCFC-22 en los sectores de la refrigeración, el aire acondicionado y las bombas de calor estaba disminuyendo, y el uso de HCFC pronto se limitaría a las actividades de mantenimiento del sector, ya que cada vez se disponía de más soluciones de bajo PCA para muchas aplicaciones en el sector. Señaló las preocupaciones actuales en algunas Partes que operan al amparo del artículo 5 en lo que respecta a la disponibilidad y el costo de los refrigerantes de HFO, y dijo que la elaboración de normas de seguridad para el uso de refrigerantes inflamables seguía en marcha. También señaló que las tecnologías de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor, como los eyectores de CO2 y los intercambiadores de calor por microcanales, evolucionaban con rapidez.
  2. El consumo de energía (electricidad) había ido en aumento a escala mundial debido al crecimiento sustancial del número de equipos, especialmente en las Partes que operan al amparo del artículo 5. Las ventas anuales de aparatos de aire acondicionado se estimaron en 135 millones de unidades en 2016, con 1.600 millones de aparatos de aire acondicionado en uso. Existía una creciente preocupación por la eficiencia de los sistemas de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor centrada en la reducción del consumo de energía y en la provisión de refrigeración y calefacción de manera más sostenible. Para terminar, el Sr. Polonara señaló que era necesario un enfoque integrado de las soluciones de bajo PCA que abarcase la eficiencia energética, la inflamabilidad, la toxicidad y el mantenimiento.
  3. Al dar por concluidas las ponencias, el Sr. Woodcock dijo que el informe del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica incluirá los resúmenes de los informes de evaluación de los comités de opciones técnicas, y cuestiones intersectoriales como la eficiencia energética, la sostenibilidad, el CFC‑11 y planificación organizativa. El resumen del informe de evaluación del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica se integrará posteriormente junto con los resúmenes de los informes de evaluación del Grupo de Evaluación Científica y el Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales en el informe de síntesis de 2019.