I. Grupo de Evaluación de Efectos Ambientales
1. El copresidente del Grupo de Evaluación de Efectos Ambientales ofreció un resumen general de las conclusiones principales del informe del Grupo correspondiente a 2010, y dijo que el éxito del Protocolo de Montreal había impedido que el agotamiento del ozono tuviera efectos ambientales de gran escala, como aumentos de la radiación UV y el daño consiguiente para la salud humana y los ecosistemas. Los aumentos en la radiación UV-B que provocan quemaduras de sol (eritema) debidos al agotamiento del ozono habían sido pequeños fuera de las regiones afectadas por el agujero en la capa de ozono antártico. Gracias al Protocolo de Montreal se habían evitado aumentos considerables en las tasas de cáncer de piel, que se habrían producido si no se hubiera controlado el agotamiento del ozono. También se habían evitado importantes reducciones en el crecimiento y la productividad de las plantas y los organismos acuáticos y, por lo tanto, cambios significativos en el ciclo global del carbono. En el futuro, los efectos ambientales sobre la salud humana, la biota y los materiales se multiplicarían por nuevas combinaciones de factores ambientales resultantes de la interacción del aumento de CO2 atmosférico, el cambio climático y la radiación UV.
2. A continuación, el copresidente del Grupo de Evaluación de Efectos Ambientales resumió las consecuencias principales de las interacciones entre el agotamiento del ozono, la radiación UV y el cambio climático para la salud humana, los ecosistemas terrestres y acuáticos, los ciclos biogeoquímicos, la calidad del aire y los materiales de construcción. Se señaló que entre los efectos de la radiación UV-B para la salud humana se contaban las cataratas y el melanoma ocular, la menor inmunidad a ciertas enfermedades y la mayor incidencia de cáncer de piel. La interacción de las variables climáticas, como la temperatura, podía intensificar los efectos de la radiación UV sobre la salud. Era necesario proporcionar más información a la población sobre un estilo de vida equilibrado que permitiera alcanzar un nivel suficiente de producción de vitamina D a partir de rayos UV-B, lo que resultaba importante para mantener la estructura ósea y prevenir ciertas enfermedades. El aumento de las temperaturas, las precipitaciones, las sequías extremas y los niveles crecientes de dióxido de carbono, junto con la radiación UV, daban lugar a respuestas y reacciones complejas para los ecosistemas terrestres, lo que provocaba inquietud por las posibles consecuencias importantes para la seguridad alimentaria y la calidad de los alimentos. La función de los océanos como sumideros para los crecientes niveles de dióxido de carbono había contribuido a la acidificación del agua, lo que afectaba negativamente la formación del esqueleto de los organismos calcificados, haciéndolos más vulnerables a la radiación UV. El ciclo de los nutrientes en los ecosistemas terrestres y acuáticos y la pérdida de dióxido de carbono a la atmósfera se aceleraban por la radiación UV y el cambio climático. El efecto de limpieza de los radicales hidroxilos, producidos en la atmósfera por la radiación solar UV, disminuiría con la recuperación esperada del ozono estratosférico. Esta disminución del efecto de limpieza aumentaría el esmog fotoquímico en latitudes bajas y medias, con consecuencias negativas para la salud humana y el medio ambiente. Los estudios actuales indicaban que los subproductos atmosféricos por degradación de los HCFC y los HFC (como el ácido trifluoroacético) en concentraciones reducidas no constituían un riesgo significativo para la salud humana ni el medio ambiente. No obstante, esto debía evaluarse constantemente, ya que la producción de sustitutos iba en aumento. Los efectos del cambio climático y la radiación UV sobre materiales de construcción como plásticos y madera indicaban mayores daños producidos por la radiación UV en combinación con altas temperaturas, humedad y contaminantes atmosféricos. Algunos de esos efectos se podían compensar con el uso de estabilizantes protectores y compuestos de madera y plástico.
II. Grupo de Evaluación Científica
3. Los copresidentes del Grupo de Evaluación Científica hablaron sobre los resultados científicos del informe de síntesis correspondiente a 2011 y de la Evaluación científica sobre el agotamiento del ozono: 2010. El copresidente del Grupo señaló que el informe de síntesis mostraba que el Protocolo de Montreal estaba dando resultados en cuanto a proteger la capa de ozono, y que esa conclusión se había afianzado desde las evaluaciones de 2006. La abundancia total de sustancias que agotan el ozono (SAO) en la atmósfera seguía disminuyendo a pesar de que estaban aumentando las concentraciones atmosféricas de los sustitutos de las SAO, como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), a medida que se iban eliminando los clorofluorocarbonos (CFC). Las cantidades de la columna de ozono no habían acusado disminuciones ni aumentos durante el último decenio, conclusión que era congruente con los ligeros cambios observados en las SAO durante ese período y con los conocimientos actuales sobre la atmósfera.
4. El copresidente del Grupo de Evaluación Científica resumió los resultados generales del informe de síntesis sobre tres temas: 1) La capa de ozono y el clima: según el informe de síntesis, ambos estaban conectados estrechamente. El ozono y las SAO influyen en el clima y, a su vez, el clima influye en ambos. Así, sería prudente considerar la protección de la capa de ozono y del clima en forma conjunta cuando se adoptaran decisiones sobre mecanismos para controlar las emisiones antropógenas de sustancias químicas. No se conocía con certeza en la actualidad la magnitud de las consecuencias de las interacciones entre el ozono y el clima para la salud, la diversidad biológica, la función de los ecosistemas y las reacciones. Desde el punto de vista técnico y económico era factible acelerar la eliminación de las SAO que eran gases de efecto invernadero, reducir el uso de hidrofluorocarbonos (HFC) con un alto potencial de calentamiento atmosférico y sustraerse al uso de HFC con alto potencial de calentamiento atmosférico como alternativas para la mayoría de las aplicaciones de los HCFC. 2) Los hidrofluorocarbonos: los HFC tenían básicamente un potencial cero de agotamiento del ozono, pero un alto potencial de calentamiento atmosférico; en el informe de síntesis se llegó a la conclusión de que estaban apareciendo alternativas con un menor potencial de calentamiento atmosférico. Al ritmo actual, los niveles de HFC podrían aumentar hasta representar, en el año 2050, el 20% del total de emisiones de gases de efecto invernadero, ponderadas por el potencial de calentamiento atmosférico. No se preveía que los subproductos por degradación liberados de los usos de HFC y HCFC, como el ácido trifluoroacético (TFA), constituyeran un riesgo significativo para la salud o el medio ambiente. 3) El metilbromuro: según el informe de síntesis todavía era posible un mayor control del metilbromuro. Por ejemplo, aproximadamente del 20% al 35% del consumo mundial actual de metilbromuro para las aplicaciones de cuarentena y previas al envío (CPE) podría ser sustituido por otras alternativas disponibles.
5. A continuación, el copresidente resumió los resultados principales del informe del Grupo de Evaluación Científica correspondiente a 2010, señalando lo siguiente: 1) la abundancia de SAO en la atmósfera seguía los parámetros previstos; 2) la relación entre el clima y la capa de ozono significaba que las decisiones adoptadas en virtud del Protocolo de Montreal podían influir (y, de hecho, ya habían influido) en ambos, y que el cambio climático cobraría cada vez más importancia para el futuro de la capa de ozono a medida que disminuyeran las SAO; 3) el agujero en la capa de ozono seguía produciéndose según las previsiones y continuaría hasta después de mediados de siglo; 4) el agotamiento del ozono a nivel mundial era mucho más reducido que en el agujero de ozono y persistiría hasta aproximadamente mediados de siglo; y 5) los cambios en la radiación ultravioleta en la superficie habían sido pequeños hasta la fecha y en el futuro estarían más influidos por el cambio climático que por el agotamiento del ozono.
6. Los copresidentes del Grupo de Evaluación Científica también señalaron que, en 2011, el agotamiento del ozono había sido bastante importante tanto en la región ártica como en la región antártica. Se observó que los niveles de agotamiento registrados en esas regiones eran congruentes con nuestros conocimientos actuales sobre los procesos de pérdida del ozono polar y la lenta disminución de las SAO en la estratosfera polar.
III. Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica
7. El Sr. Ian Rae, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre productos químicos, dio comienzo a la presentación sobre el informe de evaluación del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica (GETE). Mencionó los seis comités de opciones técnicas que estaban bajo la égida del GETE, a saber, el Comité de opciones técnicas sobre productos químicos, el Comité de opciones técnicas sobre espumas, el Comité de opciones técnicas sobre halones, el Comité de opciones técnicas en medicina, el Comité de opciones técnicas sobre el metilbromuro y el Comité de opciones técnicas sobre refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor. Dijo que cada año los comités de opciones técnicas presentaban informes sobre los avances en la eliminación de la producción y el consumo, y sobre el impacto de las emisiones de sustancias que agotan el ozono, que el GETE y sus comités de opciones técnicas daban respuesta a las peticiones formuladas por las Partes, establecían equipos de tareas para abordar peticiones especiales y que participaban en la revisión y formulación de recomendaciones sobre propuestas de exención para usos esenciales y críticos. Los comités de opciones técnicas se reunían una o dos veces por año y el GETE celebraba una reunión anual de una semana de duración y se reunía también paralelamente a las reuniones del Grupo de Trabajo de composición abierta y la Reunión de las Partes. Dijo que cada comité de opciones técnicas estaba compuesto por entre 17 y 28 miembros, salvo el Comité de opciones técnicas sobre el metilbromuro que tenía 38 miembros. El GETE estaba integrado por 20 miembros que ejercían funciones de copresidentes, copresidentes de los comités de opciones técnicas o expertos superiores. En total, el GETE y los comités de opciones técnicas contaban con 145 expertos, de los cuales 88 procedían de países que no operan al amparo del artículo 5 y 57 procedían de países que sí operan al amparo de ese artículo.
8. El Sr.Ian Rae siguió adelante con la presentación sobre temas relacionados con el Comité de opciones técnicas sobre productos químicos del informe de evaluación del GETE en 2010. Señaló que, en el período de 2007 a 2010, se habían añadido 17 agentes de procesos al cuadro A, en el que figuraba la lista de usos como agentes de procesos autorizados, y se habían eliminado 12 usos, que se habían modificado o desechado. Sugirió que tal vez las Partes desearan examinar la posibilidad de crear un método estándar mejorado para notificar las emisiones de agentes de procesos que figuraban en el cuadro B de las decisiones sobre usos como agentes de procesos. Dijo también que los usos con fines analíticos de sustancias que agotan el ozono, especialmente el tetracloruro de carbono, estaban disminuyendo lentamente a medida que se adoptaban nuevos métodos alternativos. Señaló que los usos de sustancias que agotan el ozono como disolventes había sido sustituido en un 90% por alternativas en especie y de otro tipo, y que eran fundamentalmente los países que operan al amparo del artículo 5 los que seguían usando sustancias que agotan el ozono como disolventes. El Sr. Rae afirmó que se había realizado un exhaustivo examen de las emisiones de tetracloruro de carbono, pero que se mantenía una discrepancia importante entre las emisiones notificadas y las concentraciones observadas en la atmósfera. Afirmó también que en el período de 2007 a 2010 poco habían cambiado las tecnologías de destrucción salvo para el uso en hornos de cemento en una Parte que opera al amparo del artículo 5. En cuanto a las actividades futuras, el Sr Rae dijo que sería provechoso trabajar con órganos normativos nacionales e internacionales para establecer nuevos métodos de análisis estándares que no precisasen sustancias que agotan el ozono y que notificar a través de la Secretaría las cantidades de sustancias que agotan el ozono utilizadas para materias primas por las Partes permitiría cuantificar de manera más precisa los usos como materias primas. Concluyó diciendo que el impacto económico en las empresas de pequeño y mediano tamaño, las cuales constituyen una porción importante del subsistente mercado de los disolventes, obstaculizaría la eliminación total de los disolventes que son sustancias que agotan el ozono en Partes que operan al amparo del artículo 5. Recomendó la realización de nuevos estudios para mejorar y conciliar las estimaciones basadas en las emisiones de CFC notificadas y las estimaciones basadas en mediciones en la atmósfera con el propósito de determinar fuentes de emisiones no notificadas y analizar con ojo crítico los datos del inventario del PNUMA y, posiblemente, revisar la permanencia del tetracloruro de carbono en la atmósfera.
9. A continuación el Sr. Miguel Quintero, copresidente de Comité de Opciones Técnicas sobre espumas prosiguió con la presentación sobre los temas relacionados con las espumas, que figuran en el informe de evaluación del GETE de 2010. Dijo que se había completado la eliminación de HCFC en todas las Partes que no operan al amparo del artículo 5, y que la industria del poliestireno extruido (XPS) en América del Norte había sido de las últimas en lograr la transición. Dijo también que actualmente los hidrocarbonos se empleaban como principal sustituto, pero que se estaban ejerciendo presiones para optimizar esta opción mediante mezclas y que en las evaluaciones sostenidas se había determinado que los HCFC y HFC no saturados tenían mejor rendimiento térmico que los HFC saturados. No obstante, se precisaba una nueva validación importante tanto del rendimiento como de los costos para respaldar los nuevos planes de comercialización en el período de 2013 a 2015. Señaló que persistían las preocupaciones acerca de la disponibilidad de sustitutos de bajo potencial de calentamiento atmosférico para los HCFC en Partes que operan al amparo del artículo 5 y que las opciones con se contaba en esos momentos (hidrocarbonos premezclados, CO2 soplado con agua, formato de metilo, entre otros) quizás no fuesen soluciones adecuadas para las empresas de pequeño y mediano tamaño. Se seguía adelante con la recuperación de sustancias que agotan el ozono presentes en las espumas de aparatos domésticos, pero la eficacia en función de los costos de los equivalentes del carbono disminuirá en la medida en que en la mezcla del producto se comiencen a emplear espumas que contengan HCFC. Los últimos análisis realizados de bancos de sustancias que agotan el ozono confirman que las corrientes de espumas basadas en sustancias que agotan el ozono procedentes de edificios serán moderadas en el próximo decenio. Como medida futura, el Sr. Quintero dijo que, en el caso de la transición en Partes que operan al amparo del artículo 5, seguía siendo necesario caracterizar el rendimiento de las espumas fabricadas a partir de alternativas de bajo potencial de calentamiento atmosférico, especialmente para aplicaciones de espumas rígidas. Se destacaron como especialmente importantes los proyectos pilotos en relación con el formato de metilo, el metilal, los hidrocarbonos premezclados y el CO2 supercrítico financiados con cargo al Fondo Multilateral. En los países que no operan al amparo del artículo 5, el interés se centraba en mejorar la eficiencia energética. De adoptarse las propuestas de eliminación del uso de los HFC saturados, se podrían afrontar mayores presiones. De adoptarse las propuestas de eliminación del uso de los HFC saturados, se podrían afrontar mayores presiones. Tales medidas podrían servir para reforzar las investigaciones acerca de soluciones de bajo potencial de calentamiento atmosférico, en vistas a hacer un uso inteligente de las mezclas. El Sr. Quintero dijo que era preciso seguir investigando para determinar las estrategias más apropiadas para la gestión de los bancos de espumas, las estrategias de gestión de los CFC en primer lugar, teniendo en cuenta las tasas de estimación iniciales y otros factores técnicos y económicos. Era preciso aplicar además métodos más eficaces de tranferencia de las tecnologías de destrucción existentes de los países que no operan al amparo del artículo 5 a los países que si operan al amparo de ese artículo.
10. A continuación el Sr. Sergey Kopylov, copresidente de Comité de Opciones Técnicas sobre halones prosiguió con la presentación sobre los temas relacionados con los halones, que figuran en el informe de evaluación del GETE de 2010. Hizo referencia a las estimaciones de 2010 en relación con el banco mundial de halones y dijo que el uso del halón 2402 como agente de procesos por parte de la industria de productos químicos de Rusia había provocado una reducción de las existencias de este tipo de halón en los bancos. Dijo que se había producido un desfase en la implantación de programas de creación de bancos y de su gestión en Partes que operan al amparo del artículo 5 y que la Organización de Aviación Civil Internacional había aprobado una resolución revisada en virtud de la cual se modificaban las fechas de sustitución de los halones por las recomendadas por el Comité de Opciones Técnicas sobre halones y la industria. En cuanto al camino a seguir, el Sr. Kopylov dijo que, en vista de que no se había autorizado producción mundial para la protección contra incendios, la gestión de las existencias actuales era fundamental para garantizar la disponibilidad de halones para aplicaciones en las que se necesitasen y que tal vez las Partes desearan exhortar a los sistemas nacionales o regionales de creación de bancos a que mantuviesen buenos registros para reducir al mínimo las incertidumbre en el inventario almacenado. Dijo que la destrucción de halones para obtener créditos de carbono quizás no reportase los beneficios previstos para el clima. El Sr. Kopylov dijo que, si bien no se había determinado ninguna escasez aparente del halón 2402 a nivel mundial, si existía información de escaceses a nivel regional que tal vez las Partes desearían examinar. Señaló que, no obstante la introducción y aprobación de nuevas alternativas a los halones, se mantendrá la necesidad de halones, y la única alternativa a los halones en algunas aplicaciones seguirán siendo los HFC con alto potencial de calentamiento atmosférico. Indicó que, habida cienta de que el ciclo de vida útil de una aeronave civil es de 25 a 30 años, el sector de la aviación seguirá dependiendo de los halones incluso mucho después de lleguen al mercado los halones reciclados y que el la reconfiguración de algunos sistemas anteriores de halonespodría resultar costosa por lo que, en muchos casos, la industria seguirá dependiendo de los halones hasta que se exija la reconversión.
11. La Sra. Marta Pizano, copresidental del Comité de Opciones Técnicas sobre el metilbromuro siguió adelante con la presentación de los temas relacionados con el metilbromuro que figuran en el informe de evaluación del GETE de 2010. Dijo que en 2008 se utilizaba más el metilbromuro en aplicaciones de cuarentena y previas al envío que en usos controlados por primera vez, mientras que en 2010, el consumo para aplicaciones de cuarentena y previas al envío había sido 51% más alto. Señaló que el mayor uso del metilbromuro para aplicaciones de cuarentena y previas al envío anulaba los adelantos que se habían logrado en las reducciones de los usos controlados. Observó que, si bien en el marco del Protocolo no había obligación ni incentivo para limitar los usos en aplicaciones de cuarentena o previas al envío o las emisiones, algunas Partes habían, sin embargo, eliminado el uso del metilbromuro en aplicaciones de cuarentena y previas al envío, y otras se habian comprometido a hacerlo en un futuro próximo. Insistió en que entre el 20% y el 35% del consumo mundial actual de metilbromuro para las aplicaciones de cuarentena y previas al envío (CPE) podría ser sustituido por otras alternativas disponibles hoy día y que tal vez las Partes desearan analizar más exhaustivamente la posibilidad de adoptar alternativas para los usos principales en aplicaciones de cuarentena y previas al envío (madera, materiales de embalaje de madera, granos, troncos). Para concluir dijo que un mayor conocimiento de los usos que aún se hace del metilbromuro en aplicaciones de cuarentena y previas al envío contribuiría a su eliminación con éxito.
12. El Sr. Lambert Kuijpers, copresidente del Comité de Opciones Técnicas sobre refrigeración, prosiguió con la presentación de los temas relativos a la refrigeración, el acondicionamiento de aire y las bombas de calor contenidos en el informe de evaluación del GETE de 2010. Dijo que desde que se publicara el informe de evaluación de 2006 se habían introducido más de 60 nuevos refrigerantes, muchos de ellos mezclas. A continuación se refirió muy brevemente a cuestiones específicas de diferentes sectores. En el sector de la refrigeración más de un tercio de las nuevas unidades producidas a nivel mundial utilizan HC-600a; el resto usa HFC-134a. En el sector de la refrigeración con fines comerciales los hidrocarbonos (HC) y el R-744 (CO2) conquistan los mercados de equipo de refrigeración autónomo en Europa y el Japón. El HCFC-22 representa aproximadamente el 60% del banco mundial de refrigerantes comerciales. En las Partes que no operan al amparo del artículo 5, la sustitución del HCFC-22 en supermercados está dominada por el R-404A y el R-507A, y el uso del R-744 aumenta cada vez más. En la refrigeración industrial los refrigerantes de uso más común son el R-717 (amoniaco) y el HCFC-22. El R-744 se usa cada vez más en sistemas de cascadas de bajas temperaturas en los que sustituye fundamentalmente al R-717.
13. Señaló que en la refrigeración de transporte casi todos los sistemas nuevos utilizan refrigerantes de HFC (por ejemplo, R-404A y HFC-134a). En el sector de los equipos de aire acondicionado refrigerados por aire y las bombas de calor, el R-410A, y en menor medida el R-407C, siguen los principales sustitutos del HCFC-22 a mediano plazo. El HFC-32 ha sido escogido en algunos proyectos recientes del Fondo Multilateral. El propano (HC-290) esta siendo utilizado en los sistemas divididos de baja carga, aire acondicionado de ventanas y portátiles. En lo que respecta a las bombas de calor para calentadores de agua, el HCFC-22 se utiliza actualmente en las Partes que operan al amparo del artículo5, mientras que en el resto del mundo se utilizan mezclas de HFC. Se ha observado un constante aumento en la producción de bombas de calor que hacen uso del R-744. En el sector de los enfriadores, las opciones más comunes en los sistemas de menor tamaño son el HFC-134a y el R-410A. El uso de los HC y el R-717 representa apenas una pequeña fracción. El Sr. Kuijpers observó que, en el sector de equipos de aire acondicionado para vehículos, se han evaluado varias opciones para sustituir el HFC-134a en los autos de nueva producción (y en camiones ligeros), entre otros el R-744, HFC-152a y el HFC-1234yf. Los primeros vehículos que usan HFC-1234yf llegarán al mercado en 2012.
14. El Sr. Kuijpers señaló que muchos de los refrigerantes de bajo potencial de calentamiento atmosférico son inflamables, lo que hace más perentoria la necesidad de reducir la carga de refrigerantes y aplicar tecnologías de mitigación de los riesgos. Destacó también que se hace cada vez más hincapié en optimizar la eficiencia de los sistemas y reducir las emisiones de refrigerantes de alto potencial de calentamiento atmosférico. Dijo que se espera que la fabricación de equipos de refrigeración, aire acondicionado y bombas de calor para la exportación por Partes que operan al amparo del artículo 5 aumente aún más. Señaló que en el sector de la refrigeración doméstica, y en menor medida en el de los equipos autónomos comerciales, la tendencia será una transición del HFC 134a al HC-600a. En el caso de los sistemas de doble temperatura de uso en supermercados, la opción para los niveles de menor temperatura es el R-744. En el futuro cercano, dijo, entre las opciones para el nivel de temperatura media serán los HFC de bajo potencial de calentamiento atmosférico, el R-744 y los HC. En el sector de los equipos de aire acondicionado refrigerados por aire y las bombas de calor, los refrigerantes que más posibilidades tienen de sustituir al HCFC-22 a mediano plazo son los HFC de bajo potencial de calentamiento atmosférico, las mezclas de HFC y el HC-290. Por último dijo que, contrario a lo que ocurre en las Partes que no operan al amparo del artículo 5, las mezclas basadas en HCFC-22 y HFC seguirán siendo los principales refrigerantes del sector del mantenimiento que se utilicen en la mayoría de los países que operan al amparo del artículo 5.
15. La Sra. Helen Tope, Copresidenta del Comité de Opciones Técnicas médicas continuó con la presentación sobre los temas del informe de evaluación de 2010 que guardan relación con las opciones técnicas médicas. Dijo que en casi todos los países existen alternativas satisfactorias desde el punto de vista técnico a los inhaladores de dosis medidas (IDM) con CFC, para todos los principales medicamentos para el tratamiendo del asma/enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (COPD), y que la mayoría de los países esperaban completar la transición a finales de 2012, con excepción de China, que tenía previsto lograr la eliminación de esas sustancias en 2016. Señaló además que, China se autoabastecía de CFC y los suministraba a Rusia, por lo que para el resto del mundo sería completar la eliminación de los CFC en IDM con una gestión cuidadosa de las reservas existentes de CFC. Existen alternativas técnica y económicamente viables para los productos de aerosol con fines médicos distintos de los IDM, sin embargo, en los países en desarrollo se sigue haciendo un uso minoritario de CFC, presumiblemente procedente de las existencias. La Sra. Tope dijo que los CFC y HCFC en el ámbito de la esterilización están siendo sustituidos por alternativas disponibles en la red comercial y que es posible lograr la eliminación gradual y ordenada de los HCFC en el ámbito de la esterilizacón para cumplir los calendarios de eliminación de HCFC establecidos en virtud del Protocolo de Montreal.
16. La Sra. Tope siguió adelante con la presentación transmitiendo algunos mensajes clave del informe de 2010. Dijo que el Protocolo de Montreal estaba realizando su labor y había logrado progresos en todos los sectores y que se habían eliminado muchas sustancias que agotan el ozono en todo el mundo. Dijo además que desde el punto de vista técnico y económico es posible acelerar la eliminación de la mayoría de las sustancias que agotan el ozono, reducir las emisiones en muchas aplicaciónes, recoger y destruir excedentes de sustancias que agotan el ozono, y eliminar el uso de los HFC de alto potencial de calentamiento atmosférico en el sector de los equipos móviles de aire acondicionado donde ya se han eliminado sustancias que agotan el ozono. Dijo que algunos usos para inhaladores de dosis medida, de laboratorio y análisis todavía dependen de que se sigan produciendo sustancias que agotan el ozono, autorizado por exenciones para usos esenciales y que algunos servicios de protección contra incendios dependen de los bancos de halones. Dijo también que las empresas de equipos de refrigeración y aire acondicionado dependen de los bancos de CFC y de los nuevos HCFC producidos y para algunos usos menores se dependía de diversas sustancias que agotan el ozono.
17. La Sra Tope indicó que no existe obligación ni incentivo alguno en el marco del Protocolo de Montreal para limitar los usos del metilbromuro en aplicaciones de cuarentena y previas al envío o las emisiones conexas. No obstante, dijo, algunas Partes han eliminado por completo tales usos y otras han anunciado su intención de hacerlo en un futuro próximo. Insistió en que la adopción en países que operan al amparo del artículo 5 de tecnologías para usos en suelos y mercancías antes de 2015 contribuirá a orientar la eliminación con éxito de los usos que aún subsistan. La Sra Tope afirmó que se cuenta con la tecnología necesaria para que las Partes que operan al amparo del artículo 5 se salten la etapa correspondiente a los HFC en algunas aplicaciones, lo que evitaría una segunda transición para reemplazar los HFC y las complicaciones que suponen las existencias cada vez mayores de equipos con HFC que requieren mantenimiento. Dijo que la misma tecnología se encuentra a disposición de las Partes que no operan al amparo del artículo 5 para lograr que se dejen de utilizar los HFC de alto potencial de calentamiento atmosférico. Al referirse al tema de la destrucción, dijo que la oportunidad de destruir sustancias que agotan el ozono no deseadas que se utilizan como refrigerantes se disipa a medida que el equipo llega al final de su vida útil y esas sustancias son liberadas, y que los beneficios colaterales derivados de la protección del ozono y del clima que se generarían de la recogida y destrucción de las sustancias que agotan el ozono son superiores a los costes. La recogida y destrucción no es rentable si no se paga el beneficio para el medio ambiente, pero serían muy rentables si se pagara a las empresas por la contribución a la protección del ozono y el clima. Para concluir su presentación sobre el GETE la Sra. Tope dijo que en la mayoría de las Partes que operan al amparo del artículo 5 no existen incentivos ni infraestructuras económicos y que resultaba contraproducente obligar a la recogida y destrucción sin incentivos, ya que los propietarios pueden liberar sustancias que agotan el ozono que de otra forma estarían disponibles para su destrucción sujeta a pago.
[12] Las síntesis que figuran en el presente anexo se reproducen tal como fueron presentadas por los expositores, sin haber sido sometidas a revisión editorial oficial.