1. La octava reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono se llevó a cabo en Ginebra (Suiza) (2-4 de mayo de 2011), de acuerdo con las decisiones I/6 y III/8 de la Conferencia de las Partes. Como en el pasado, el presente informe de los Administradores de Investigaciones sobre el Ozono se complementa muy bien con las recientes evaluaciones científicas de la OMM y el PNUMA, pero su finalidad es claramente diferente. Tanto el informe como las evaluaciones son necesarias conforme a lo dispuesto en el Convenio de Viena y el Protocolo de Montreal. Sin embargo, las evaluaciones dan a las Partes la posibilidad de evaluar las medidas de control previstas en el Protocolo y constituyen un medio de comunicación entre la comunidad de investigación (en su lucha por mejorar la comprensión) y los encargados de adoptar las decisiones (en un intento por adoptar medidas bien fundamentadas). Las evaluaciones no son ni recomendaciones normativas, ni documentos de planificación para la investigación, pero aportan información a ambos procesos. Por su parte, los informes de los Administradores de Investigaciones sobre el Ozono se refieren específicamente a las necesidades de investigación y vigilancia a la luz de la comprensión científica de las evaluaciones y en ellos se formulan recomendaciones detalladas a las Partes sobre las medidas internacionales que pueden adoptarse para mejorar la coordinación y el establecimiento de redes de materia de investigación.
2. Tras examinar las recomendaciones de la séptima reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono y las actividades del Fondo Fiduciario del Convenio de Viena, la octava reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono continuó con una serie de ponencias de personas invitadas sobre el estado de la capa de ozono y las interacciones con el cambio climático. Las exposiciones que se presentaron a continuación ofrecieron un resumen de los programas internacionales de investigación y vigilancia y los programas satelitales internacionales y estuvieron seguidas de informes nacionales y regionales sobre las actividades de investigación y vigilancia sobre el ozono y la radiación ultravioleta. Este conjunto de ponencias sentaron las bases para las recomendaciones en las cuatro esferas principales de las necesidades de investigación, observaciones sistemáticas, archivo de datos y creación de capacidad.
3. Siguen existiendo numerosos interrogantes en lo que respecta a la recuperación prevista de la capa de ozono a partir de la influencia que ejercen las sustancias que agotan el ozono (SAO), en particular por lo que se refiere a la interacción entre el agotamiento del ozono y el cambio climático. Estudios recientes muestran que el agotamiento del ozono ha afectado al clima troposférico y cada vez está más claro que los gases de efecto invernadero están alterando la estratosfera: se prevé que el enfriamiento de la estratosfera superior provocado por los gases de efecto invernadero supere los 5K entre los años 2000 y 2100. La capacidad de pronosticar el comportamiento del ozono en el futuro requiere continuar mejorando la cuantificación de las funciones de los procesos químicos y dinámicos que intervienen en la producción, la pérdida, el transporte y la distribución del ozono y sus incertidumbres respectivas. Es necesario elaborar hipótesis realistas de la abundancia futura de gases de traza antropógenos y biógenos en la estratosfera y en la troposfera, en particular con respecto al cambio climático. Las simulaciones de la evaluación científica del agotamiento del ozono de 2010 indican que en el futuro aumentarán los niveles de radiación ultravioleta en los trópicos, pero se reducirán en latitudes medias y altas debido a cambios en el ozono. El informe del Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales (GEEA) correspondiente a 2010 llegó a la conclusión de que la investigación sobre los efectos del aumento en la radiación ultravioleta resultantes del agotamiento del ozono estratosférico ha mejorado sustancialmente los conocimientos sobre los procesos por los cuales diversos organismos y procesos se ven afectados por los cambios en la radiación ultravioleta. Las investigaciones recientes han resaltado las interacciones entre los diversos efectos del cambio en la radiación ultravioleta debido al agotamiento del ozono y los efectos del cambio climático. Esas interacciones pueden dar lugar a reacciones en el cambio climático (por ejemplo, modificaciones del ciclo del carbono en ecosistemas terrestres y acuáticos), pero este aspecto sigue sin estar muy bien definido.
4. Los modelos acoplados química-clima (CCM) son más fiables, pero no cabe duda de que se deben dedicar mayores esfuerzos a su mejora y validación. Se están elaborando Modelos del Sistema de la Tierra que incluyen parametrizaciones simples del ozono estratosférico y que deberían comenzar a incorporar un tratamiento mejorado de CCM del forzamiento solar, la dinámica, la radiación y la fotoquímica del ozono. Además, las mediciones a largo plazo constituyen un recurso sumamente importante y se recomienda encarecidamente continuar e impulsar la explotación de esos datos para los estudios de procesos científicos. El fuerte contraste entre las columnas de ozono extraordinariamente grandes del hemisferio norte en 2010 y el agotamiento extremo del ozono en el Ártico en 2011 ha destacado la estrecha relación entre el ozono, la meteorología y el clima. Por último, sigue siendo necesario que en los estudios fundamentales de laboratorio se estimen las tasas de reacción fotoquímica y perfeccionen y se actualicen las mediciones anteriores. En concreto, son muy importantes los parámetros fotoquímicos destinados a mejorar nuestros conocimientos sobre especies de larga duración y nuevos componentes industriales en la atmósfera.
5. Las observaciones sistemáticas son decisivas para la comprensión y vigilancia de los cambios a largo plazo en la composición atmosférica y la respuesta conexa en la radiación ultravioleta superficial. La capacidad para predecir la recuperación prevista de la capa de ozono en una atmósfera cambiante y de comprender las interacciones con un clima en proceso de cambio exige realizar observaciones de los gases de traza principales y los parámetros que destaquen la función de los procesos químicos y dinámicos. Las mediciones resueltas verticalmente, especialmente en la región de la alta troposfera-baja estratosfera (UTLS) y en la alta estratosfera, son de importancia crucial. Por eso, las redes de datos mundiales son el elemento básico para nuestra comprensión del ozono, los gases de traza relacionados con el ozono y con el cambio climático, y la radiación ultravioleta, y atañen a muchas naciones de todo el mundo. Las actividades que llevan a cabo también sirven de capacitación para científicos especializados en la atmósfera tanto de países desarrollados como en desarrollo. Se exige mucho de esas redes, dado que sientan las bases para todas las actividades de investigación y adopción de decisiones. Estas redes se dividen en dos categorías: basadas en tierra (por ejemplo globos) y basadas en el espacio y la utilización combinada de ambas impone nuevas exigencias en cuanto al funcionamiento y la presentación de informes.
6. El archivo de datos se sigue considerando como un componente esencial de todas las mediciones atmosféricas. Aunque se han conseguido varios logros notables en respuesta a las recomendaciones del informe de la séptima reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono, se destacó la necesidad constante de aplicar plenamente otras recomendaciones de la séptima reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono. Por ejemplo, antes de archivar todos los datos, se debería garantizar la calidad de estos e incorporar los metadatos que necesitan los usuarios. Otras recomendaciones incluyen la necesidad de recuperar y evaluar los datos históricos, la elaboración de procedimientos normalizados de garantía de la calidad de los datos, una mayor conexión entre los centros de datos (O3, radiación ultravioleta, gases de efecto invernadero, etc.) para asegurar la disponibilidad de actividades de validación y modelización, y el archivo de los datos obtenidos de los estudios de procesos regionales para mejorar la accesibilidad.
7. Aunque desde la séptima reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono también ha habido avances en la creación de capacidad, aún queda mucho por hacer. Se ha llevado a cabo una serie de actividades esenciales en los últimos tres años que han tenido repercusiones importantes. Se han presentado algunos ejemplos de actividades concretas que podrían llevarse a cabo a corto plazo. Se recomendó además que se elaboraran indicadores específicos de medición para evaluar mejor el éxito en la creación de capacidad en los años sucesivos.
8. El informe completo de la octava reunión de los administradores de investigaciones sobre el ozono incluye las síntesis de todas las exposiciones orales y todos los informes nacionales presentados y está disponible como “Proyecto Mundial de la OMM sobre Investigación y Vigilancia del Ozono, Informe 51”.
[10] La síntesis que figura en el presente anexo se publica tal cual se recibió del ponente, sin revisión editorial oficial en inglés.