A. Presentación por los miembros del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica sobre la información actualizada y nueva relativa a las alternativas de las sustancias que agotan el ozono (decisión XXVII/4)
La Sra. Bella Maranion, en nombre del equipo de tareas establecido por el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica en respuesta a la decisión XXVII/4 y los Copresidentes del equipo de tareas, Sr. Lambert Kuijpers y Sr. Roberto Peixoto, junto con el Sr. Fabio Polonara, el Sr. Ashley Woodcock y la Sra. Helen Tope, miembros del equipo de tareas, realizaron una presentación sobre el informe actualizado relativo a las alternativas a sustancias que agotan el ozono, conforme a lo solicitado en el párrafo 1 de la decisión XXVII/4. La Sra. Maranion comenzó la presentación con una breve revisión de la decisión, en la que se había pedido al Grupo que preparara un informe que presentase información nueva y actualizada sobre las alternativas a las sustancias que agotan el ozono tomando como base las orientaciones y los criterios establecidos en la decisión XXVI/9. Dijo que los miembros del equipo de tareas eran los mismos que habían preparado el informe del Grupo de Trabajo de composición abierta sobre la labor realizada en su 38ª reunión con arreglo a la decisión XXVII/4. La oradora expresó su reconocimiento por los esfuerzos desplegados por los miembros del equipo de tareas en la preparación del informe actualizado y examinó los tres informes preparados por el equipo de tareas en respuesta a la decisión. El primer informe, presentado al Grupo de Trabajo de composición abierta en su 37ª reunión, se centró en el sector de la refrigeración y el aire acondicionado e incluía información actualizada sobre las alternativas en ese sector sobre la base de las enumeradas en el informe del Grupo sobre la decisión XXVI/9 de septiembre de 2015. También había proporcionado información sobre los programas de ensayo de refrigerantes alternativos en condiciones de altas temperaturas ambiente y prorrogado las hipótesis de mitigación a 2050. En el segundo informe del equipo de tareas se había proporcionado más información actualizada para el sector de refrigeración y aire acondicionado sobre la base de los debates oficiosos celebrados en la 37ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. Daba respuesta también a otras partes de la decisión XXVII/4, en particular proporcionando información sobre las alternativas a los sistemas de refrigeración de los buques pesqueros y actualizando la información sobre los programas de ensayo de refrigerantes en condiciones de altas temperaturas ambiente y los supuestos en relación con las hipótesis. Con respecto de la 28ª Reunión de las Partes, el equipo de tareas había preparado un nuevo informe actualizado teniendo en cuenta los debates celebrados durante la 38ª reunión del Grupo de Trabajo. Sobre la base de esas deliberaciones, la oradora esbozó los temas específicos que se abordaban en el informe que presentaba, entre otros, la respuesta a las observaciones sobre la metodología de exención por condiciones de altas temperaturas ambiente; la respuesta a las observaciones acerca de las hipótesis en la que se ofrecía información adicional en relación con la producción de HFC; y la presentación de cuadros actualizados sobre la demanda total de fabricación nueva y de servicios de mantenimiento; y el suministro de información nueva y actualizada sobre la disponibilidad de alternativas para las espumas, los inhaladores de dosis medidas y los aerosoles.
A continuación, el Sr. Polonara presentó actualizaciones para el sector de la refrigeración y el aire acondicionado. Señaló que la información sobre los refrigerantes y mezclas en el informe actualizado seguía siendo la misma que se presentaba en el informe de la 38ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. El informe actualizado incluía también información adicional sobre dos organizaciones importantes en lo que se refería a las normas internacionales en materia de refrigeración: la Comisión Electrotécnica Internacional (CEI) y la Organización Internacional de Normalización (ISO). Explicó que ambas organizaciones establecían normas que preveían requisitos en relación con la seguridad de los refrigerantes (definiciones y cargas máximas) y procedimientos de mantenimiento (prácticas seguras, procedimientos para evitar las fugas de refrigerantes). Los grupos de trabajo y los subcomités de la CEI y la ISO habían redactado el texto de las normas relativas a la seguridad de los sistemas de refrigeración. En el caso de normas nacionales muy conocidas (por ejemplo, ASHRAE, UL y SAE de los Estados Unidos), se habían desplegado esfuerzos para armonizarlas con las normas internacionales, según fuese necesario. En ambos procesos de normas internacionales se hacía gran hincapié en el uso de refrigerantes inocuos para el clima. La ISO/TC86/SC1 estaba reevaluando los límites máximos de carga respecto de los refrigerantes inflamables. Hasta la fecha, la atención se había centrado en la clase de seguridad A2L (por ejemplo, refrigerantes con menor grado de inflamabilidad), pero las clases de seguridad A2 y A3 (por ejemplo, HFC‑152a, hidrocarburos), estaban recibiendo cada vez mayor atención. La norma IEC/TC61 estaba contemplando la posibilidad de utilizar gabinetes con capacidad para mayores cargas de refrigerantes inflamables; en el caso de los refrigerantes A2L y A3, la evaluación había comenzado en 2015 con el fin de redactar una nueva norma en 2018. También se estaba examinando la posibilidad de contar con equipos de aire acondicionado doméstico y comercial y bombas de calor con capacidad para mayores cargas de refrigerantes inflamables; en lo que respecta a los refrigerantes A2L la evaluación se había iniciado en 2011 y estaba previsto contar con una nueva norma en 2018 o 2019; en el caso de los refrigerantes A3, la evaluación había comenzado en 2015 y se esperaba contar con una nueva norma a más tardar en 2021.
Más adelante, el Sr. Polonara hizo un análisis de la revisión limitada de la propuesta preliminar para definir los países con altas temperaturas ambiente que había sido examinada por las Partes en la 37ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. El equipo de tareas había examinado la información proporcionada sobre esa propuesta para lo cual había utilizado una base de datos que recogía mediciones de temperaturas en muchos países (es decir, en las estaciones meteorológicas) en el mundo. El criterio de altas temperaturas ambiente era una media de al menos dos meses por año (durante diez años consecutivos) de una temperatura media mensual máxima superior a 35°C. El orador señaló que en este enfoque posible la variación en los parámetros haría necesarios determinados cambios; sin embargo, el equipo de tareas no había emprendido ninguna nueva evaluación técnica ya que la cuestión todavía estaba siendo analizada por las Partes. A continuación, el Sr. Polonara señaló que las hipótesis planteadas en el informe actualizado seguían siendo las mismas que se presentaban en el informe de la 37ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta. No obstante, en el informe actualizado se proporcionaba también información adicional sobre la producción de diversos HFC, una comparación entre la producción estimada y la demanda mundial calculada y cuadros actualizados ¾que se reproducían como anexos¾ sobre el total de la demanda de nuevos procesos de fabricación y de servicios de mantenimiento.
El Sr. Ashley Woodcock presentó información sobre un nuevo capítulo en el informe actualizado relativo a las espumas. Señaló que la información sobre nuevos agentes espumantes seguía siendo la misma que en el informe de 2014 preparado por el equipo de tareas del Grupo en respuesta a la decisión XXV/5. Los hidrocarburos seguían siendo la principal alternativa para muchos sectores de espumas en grandes o medianas empresas en las que estaba permitido su uso en virtud de las regulaciones locales. Los hidrocarburos oxigenados como el formiato de metilo y el metilal generalmente se consideraban menos inflamables que los hidrocarburos y se utilizaban como alternativas a estos últimos, en función de los códigos locales. Las hidrofluoroolefinas y las hidroclorofluoroolefinas podrían utilizarse en mezclas para lograr un equilibrio entre el costo y los resultados (aunque no se había llegado todavía a una conclusión definitiva al respecto), se comercializaban cada vez más y se producían cada vez en mayor escala. Con respecto a la hipótesis de que todo sigue igual y la hipótesis de mitigación en el sector de las espumas, el orador señaló que el cálculo de la hipótesis de que todo sigue igual con la hipótesis en materia de regulaciones hacía suponer que entrarían en vigor dos reglamentos definitivos: Reglamento de la Unión Europea sobre los gases fluorados y la Política sobre Nuevas Alternativas Importantes de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (2015). Explicó un gráfico que representaba la disminución de la demanda de HFC si todo seguía igual en el caso de los agentes espumantes en las Partes que no operan al amparo del artículo 5 y el aumento de la demanda en las Partes que operan al amparo del artículo 5 durante el período de 2006 a 2050.
La Sra. Helen Tope presentó información sobre un nuevo capítulo en el informe actualizado sobre inhaladores de dosis medidas y aerosoles, que incluían los aerosoles técnicos, de consumo y los destinados para usos médicos empleados en inhaladores de dosis no medidas. Los inhaladores de dosis medida utilizados en el tratamiento del asma y las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas utilizaban aproximadamente 10.000 toneladas por año de HFC-134a y HFC-227ea. Una hipótesis en que todo sigue igual estimaba una demanda total acumulativa de HFC de 990 toneladas métricas de equivalente de CO2 (~30 toneladas métricas de equivalente de CO2/año). Señaló que existían alternativas a los inhaladores de dosis medidas de HFC y a los inhaladores de dosis medidas de polvo seco y los inhaladores de polvo seco para todas las principales clases de medicamentos que se utilizan en el tratamiento del asma y de enfermedades pulmonares obstructivas crónicas. Sin embargo, aún no era posible evitar completamente el uso de inhaladores de dosis medidas con HFC ya que existían impedimentos económicos para cambiar al uso de inhaladores de polvo seco de dosis múltiples con salbutamol y porque una minoría de los pacientes no podía utilizar las alternativas disponibles. En cuanto a los aerosoles, la oradora calculó que la demanda mundial de HFC para los aerosoles en 2015 sería de 44 kilotoneladas, de las cuales 15 kilotoneladas serían de HFC-134a y 29 kilotoneladas de HFC-152a. Una de las posibles hipótesis en la que todo sigue igual en relación con la demanda mundial de HFC (HFC-134a y HFC-152a) para aerosoles para el período comprendido entre 2015 y 2050 calculaba que la demanda total acumulada de HFC sería de 740 toneladas métricas de equivalente de CO2 (~20 toneladas métricas de equivalente de CO2/año). Dijo que existían opciones con PCA relativamente bajo y alternativas que no utilizaban sustancias químicas, idóneas para esos fines, para los actuales propulsores y disolventes de HFC, aunque su aprobación no siempre sería posible en algunos mercados o para algunos productos.
B. Presentación por los miembros del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica sobre la evaluación de los beneficios para el clima, y las repercusiones financieras para el Fondo Multilateral de los calendarios de reducción del uso de HFC contenidos en las propuestas de enmienda (decisión Ex.III/1)
La Sra. Bella Maranion y el Sr. Lambert Kuijpers, Copresidentes del grupo de trabajo establecido por el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica en respuesta a la decisión Ex.III/1, presentaron información sobre el informe preparado por el grupo de trabajo.
El Sr. Kuijpers inició la presentación pasando revista a la decisión Ex.III/1 en la cual la Reunión de las Partes había solicitado al Grupo que “elaborase un informe para que fuese examinado por la 28ª Reunión de las Partes que contuviese una evaluación de los beneficios para el clima, y las repercusiones financieras para el Fondo Multilateral, de los calendarios de reducción del uso de hidrofluorocarbonos (HFC) contenidos en las propuestas de enmienda examinadas por las Partes en la 38ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta y la tercera Reunión Extraordinaria de las Partes”. Para responder a la decisión, el Grupo creó un grupo de trabajo integrado por ocho de sus miembros. La respuesta del Grupo a la decisión fue examinada cuidadosamente, teniendo en cuenta la necesidad de definir términos fundamentales, el desafío de entender el contexto de la decisión, habida cuenta de que muchas de las reuniones en las que las Partes habían examinado las enmiendas propuestas en relación con los HFC se habían celebrado a puertas cerradas y de manera oficiosa y que el Grupo había tenido solo seis semanas para completar su análisis y presentar un informe final para facilitar los debates en la 28ª Reunión de las Partes. Los objetivos del informe eran brindar una definición clara de los términos, sobre la base de la metodología aceptada y utilizada por el Grupo para las hipótesis en las que se mantiene la misma tendencia y las basadas en la mitigación y proporcionar una evaluación inicial de los beneficios y costos potenciales de las propuestas de enmienda.
El Sr. Kuijpers describió los términos principales en la decisión Ex.III/1. Por “Beneficio para el clima” se entendía una reducción en el consumo de HFC inferior al consumo en caso de que todo siga igual, integrada durante un período determinado, que se trataba de un método simplificado de medición de los efectos sobre el clima basado en las reducciones del consumo de HFC. Ello estaba en consonancia con el enfoque del Grupo a las hipótesis de mitigación reflejado en informes anteriores. Dijo que las reducciones alcanzadas guardaban relación con el consumo de HFC si todo sigue igual como resultado de la futura aplicación de las medidas de mitigación, es decir, el cumplimiento de los calendarios previstos en las propuestas de enmienda en relación con los HFC. Para calcular las reducciones se tomaban como punto de partida los años en que se habían iniciado los controles hasta el año 2050. Señaló que en el informe se utilizaban indistintamente los términos “consumo” y “demanda” más que la expresión definida en el Protocolo de Montreal. Dijo que por “repercusiones financieras para el Fondo Multilateral” se entendían los costos en los que incurría el Fondo Multilateral durante la aplicación en las Partes que operan al amparo del artículo 5 de los calendarios de control previstos en los calendarios para la reducción de los HFC recogidos en las propuestas de enmienda. Esos costos se calculaban tomando como base las directrices del Fondo Multilateral de directrices relativas a los costos, incluida la fase II de los planes de gestión para la eliminación de los HCFC. Por “propuestas de enmienda analizadas por las Partes” se entendía la propuesta de enmienda presentada por el Canadá, México y los Estados Unidos de América (con texto adicional presentado en 2016) (en adelante “América del Norte”); la propuesta de enmienda presentada por la India; la propuesta de enmienda presentada por la Unión Europea y sus Estados miembros (en adelante, “UE”); y la propuesta de enmienda presentada por Filipinas, Kiribati, las Islas Marshall, las Islas Salomón, los Estados Federados de Micronesia, Mauricio, Palau y Samoa (en adelante, “Estados insulares”). Con respecto a las propuestas adicionales (que solo proporcionaban un nivel de base y fechas de congelación) dimanantes de las deliberaciones del grupo de contacto de los HFC en la 38ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, el Grupo había presentado un análisis limitado de los posibles beneficios para el clima.
Al referirse al punto de partida para el estudio, el Sr. Kuijpers dijo que en el informe se habían actualizado las estimaciones de la producción y el consumo de HFC a nivel mundial en 2015 para determinar si había una buena correlación entre ellos y base sólida para el análisis posterior. Entre las fuentes utilizadas para obtener información sobre la producción mundial cabía mencionar datos públicos, presentaciones e información confidencial. Los datos de consumo notificados por algunas Partes (es decir, los Estados Unidos y la Unión Europea) se habían extrapolado para producir estimaciones mundiales (2010‑2014); además, se utilizaron estimaciones basadas en las emisiones notificadas de la demanda por sector y subsector para el período posterior a 2015, como había hecho el Grupo en informes anteriores. Las estimaciones para 2015 de la producción y el consumo de HFC a nivel mundial mostraron una buena correlación. Las hipótesis de que todo sigue igual en relación con los HFC reflejadas en el informe preparado en cumplimiento de la decisión Ex.III/1, abarcaban los sectores de la refrigeración y el aire acondicionado, las espumas, los inhaladores de dosis medidas y aerosoles y la protección contra incendios. Los HFC examinados en el informe fueron HFC‑32, HFC‑125, HFC‑134a, HFC‑143a, HFC‑152a, HFC‑227ea, HFC‑245fa y HFC‑365mfc. Las hipótesis de que todo sigue igual en relación con los HFC en Partes que no operan al amparo del artículo 5 tuvieron en cuenta el Reglamento final sobre los gases fluorados de la Unión Europea, la Política de Nuevas Alternativas Significativas de julio de 2015 en los Estados Unidos y algunos datos sobre el consumo de HFC notificados por Partes que no operan al amparo del artículo 5 hasta 2014. La hipótesis de que todo sigue igual en relación con los HFC en Partes que operan al amparo del artículo 5 no tuvo en cuenta ningún reglamento acerca de los HFC. La hipótesis de que todo sigue igual en relación con los HFC en el sector de la refrigeración y el aire acondicionado abarcó componentes de fabricación y servicios de mantenimiento. Una cuestión importante era que la demanda de producción total de HFC estaba determinada por la cantidad de equipo que se fabricaba en la conversión de los HCFC, lo cual se aplicaba únicamente a las Partes que operan al amparo del artículo 5, además por el continuo crecimiento de nuevos equipos con HFC. En el sector de la refrigeración y el aire acondicionado, los HFC examinados fueron HFC‑32, HFC‑125, HFC‑34a y HFC‑143a. Fue necesario tener en cuenta que, dados los ciclos de vida de entre 12 y 20 años de los equipos de refrigeración y aire acondicionado, los volúmenes necesarios para servicios de mantenimiento en el sector de la refrigeración y el aire acondicionado los mismos o mayores que las cantidades necesarias para la fabricación. El orador presentó un gráfico que mostraba la proporción porcentual de la demanda total en el sector de la refrigeración y el aire acondicionado tanto en las Partes que no operan al amparo del artículo 5 como en las Partes que operan al amparo de ese artículo 5.
Con respecto a los beneficios para el clima, el Sr. Kuijpers dijo que el Grupo había considerado que un “beneficio para el clima” sería una reducción en el consumo de HFC inferior al consumo en caso de que todo que todo siga igual durante el período comprendido entre el año en que habían comenzado a aplicarse las medidas de control y el 2050, lo cual era compatible con el enfoque del Grupo reflejado en informes anteriores. Se había elegido el año 2050 porque coincidía con el último año solicitado por las Partes para las hipótesis en el informe del equipo de tareas en cumplimiento de la decisión XXVII/4. De haberse escogido diferentes años de cierre, los beneficios para el clima serían diferentes. Dijo que había otros métodos para calcular los “beneficios para el clima” sobre la base de las emisiones, sustentados sobre mediciones atmosféricas (Velders, 2015), lo que se traducía en un efecto directo en la temperatura mundial a través del forzamiento radiativo en un año determinado. Mostró un diagrama ilustrativo de cómo se habían calculado los beneficios para el clima de la demanda.
La Sra. Maranion continuó la presentación con una descripción de la manera en que el Grupo había calculado los beneficios para el clima. La oradora enumeró una serie de cuestiones que se habían tenido en cuenta, entre otros, los valores históricos de consumo de HCFC y las mejores estimaciones de la tendencia de la demanda futura. El consumo de HFC para 2014 se había determinado sobre la base de los datos disponibles, y el consumo para 2015 se había cotejado con la mejor estimación de la producción de HFC en 2015 a fin de determinar el punto de partida de 2015 para futuros cálculos de la demanda con arreglo a la hipótesis de que todo siga igual. A continuación mostró una cifra que reflejaba la hipótesis en que todo sigue igual con regulaciones para las Partes que no operan al amparo del artículo 5, y sin ellas, junto con los cuatro calendarios de control para las Partes que no operan al amparo del artículo 5, los cuales figuran en las cuatro propuestas de enmienda.
La oradora señaló una vez más que los calendarios de control, que se basaban en determinados criterios de referencia y ulteriores reducciones, se habían comparado con la hipótesis en que todo sigue igual con normas para determinar el beneficio para el clima, es decir, la diferencia en la demanda entre los dos, expresada en equivalente de CO2. Con respecto a las propuestas en relación con las Partes que no operan al amparo del artículo 5, la propuesta de América del Norte representó un beneficio para el clima de 10.690 toneladas métricas de equivalente de CO2, la propuesta de la Unión Europea representó un beneficio de 11.500 toneladas métricas de equivalente de CO2, la propuesta de la India un beneficio de 10.000 toneladas métricas de equivalente de CO2, y la propuesta de los Estados insulares representó un beneficio de 12.470 toneladas métricas de equivalente de CO2. A continuación mostró un gráfico que indicaba la hipótesis en que todo sigue igual para las Partes que operan al amparo del artículo 5, junto con los calendarios de control descritos en las propuestas de enmienda. Observó que, si bien los cálculos de la Unión Europea y las propuestas de la India habían partido del supuesto de que no habría etapas de reducción después del año de congelación hasta 2050, las propias propuestas indicaban que las posibles medidas de reducción se decidirían en el futuro.
En cuanto a los cálculos de los costos, la oradora dijo que estos abarcaban los costos de la conversión de la fabricación (además de los costos del cese de la producción y los servicios de mantenimiento) y que los costos de la preparación de los proyectos, el fortalecimiento institucional, la creación de capacidad y otros factores no se habían incluido. En los casos en que se dispuso de ellas, se utilizaron las directrices vigentes del Fondo Multilateral sobre los costos de conversión de los HCFC. A continuación, la oradora mostró un cuadro con los rangos de eficacia en función de los costos para los diversos sectores y subsectores, incluidos el cese de la producción, cierre y los servicios de mantenimiento, que se habían utilizado en los cálculos. En cuanto a las Partes que operan al amparo del artículo 5, la oradora dijo que la propuesta de América del Norte había representado un beneficio para el clima de 75.850 toneladas métricas de CO2 equivalente, y costos en el rango de entre 3.440 y 5.250 millones de dólares, y que la propuesta de la Unión Europea arrojó un beneficio para el clima de 53.260 toneladas métricas de CO2 equivalente y costos en el rango de entre 5.580 y 8.540 millones de dólares. Señaló que la propuesta de la Unión Europea preveía una congelación en 2019 del consumo medio de HCFC y HFC para 2015‑2016 y no contemplaba medidas de reducción, que tendrían que ser negociadas; el no contemplar ninguna reducción hasta 2050 era la razón por la que en la propuesta de la Unión Europea el beneficio para el clima era relativamente bajo y los costos elevados. La oradora dijo que la propuesta de la India había arrojado un beneficio para el clima de 26.130 toneladas métricas de equivalente de CO2 y gastos del orden de entre 9.300 y 14.220 millones de dólares. Además, ya que con posterioridad a la fecha de congelación en 2031 no se preveían medidas de reducción hasta el 85% de reducción en 2050, el beneficio para el clima era relativamente bajo y los costos elevados. La propuesta de los Estados insulares había arrojado un beneficio para el clima de 74.890 toneladas métricas de equivalente de CO2 y gastos del orden de entre 4.550 y 6.950 millones de dólares. Para concluir, la oradora que mostró una diapositiva con las gamas de los costos previstos en las cuatro propuestas de enmienda para las Partes que operan al amparo del artículo 5 y reiteró algunas cuestiones clave sobre el informe, entre otras que proporcionaba una evaluación de los posibles beneficios para el clima y los costos de las cuatro propuestas de enmienda para su examen por las Partes y que se basaba en la metodología aceptada que había utilizado el Grupo para las hipótesis en que todo sigue igual y las hipótesis de mitigación en los diversos sectores de uso. Destacó una vez más que los cálculos de los gastos en el informe constaban de los costos de conversión de la fabricación y los costos del cese de la producción y los servicios de mantenimiento. Los costos de la preparación de los proyectos, el fortalecimiento institucional, la creación de capacidad y otros factores no se habían incluido y, en los casos en que existían, se habían utilizado las directrices del Fondo Multilateral sobre los costos para la conversión de los HCFC.
C. Presentación de los miembros del Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo en relación con las recomendaciones finales para 2017 y 2018 de exenciones para usos críticos y usos de emergencia
El Sr. Ian Porter, Copresidente del Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo, en nombre del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica y el Comité de opciones técnicas sobre el bromuro de metilo, presentó una reseña general de las tendencias y los resultados en relación con las propuestas de exenciones para usos críticos presentadas en 2016 para 2017 y 2018.
Al presentar la exposición, informó de que las solicitudes de exenciones para usos críticos del bromuro de metilo por Partes que no operan al amparo del artículo 5 habían disminuido de 146 propuestas para un total de 18.700 toneladas en 2005 a dos propuestas para un total de 34 toneladas en 2018. A continuación mostró las tendencias en las Partes que operan al amparo del artículo 5 desde 2015 y dijo que el total de las cantidades propuestas había disminuido de 530 toneladas (ocho propuestas de exenciones) a 337 toneladas (seis propuestas de exenciones).
Las existencias totales comunicadas de todas las Partes que presentaron propuestas de exenciones en 2016 ascendieron a 41,8 toneladas. Esa fue la primera ronda en la que las Partes que operan al amparo del artículo 5 habían notificado sus existencias y en la que una Parte que opera al amparo del artículo 5 no había presentado sus datos. Añadió que la interpretación de las decisiones complicaba la presentación de informes sobre las existencias.
A continuación, presentó un panorama general de las tendencias en la presentación de las propuestas de exenciones para usos críticos, y demostró que las cantidades de bromuro de metilo solicitadas para dos propuestas de exenciones de dos Partes que no operan al amparo del artículo 5 (el Canadá y Australia) habían sido relativamente constantes durante muchos años. En el caso de las propuestas de exenciones de Partes que operan al amparo del artículo 5, dos Partes (la Argentina y China) habían mostrado una tendencia a la baja en las propuestas de exenciones presentadas, México no había presentado ninguna propuesta en la ronda actual y la propuesta de exención de Sudáfrica era similar a su propuesta para el año anterior.
A continuación, el Copresidente, Sr. Mohammed Besri, hizo una sinopsis de las recomendaciones finales en relación con las propuestas de exenciones para usos críticos para la fumigación de suelos presentadas en 2016 para el período 2017‑2018 y los cambios introducidos en las recomendaciones desde que se habían presentado las recomendaciones provisionales en la 38ª reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta.
En el caso de los estolones de fresa australianos en 2018, la recomendación final se redujo a 29,73 toneladas para la asimilación de una pequeña cantidad (0,03 toneladas) para el tratamiento de sustratos. Después de la reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, la Parte había explicado que, aunque la investigación con alternativas estaba dando resultados positivos, aún no se disponía de alternativas para el resto del sistema de producción.
En relación con los estolones de fresa canadienses en 2017, la recomendación de “no se pudo evaluar”, propuesta en la reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, había cambiado a una recomendación respecto de la cantidad propuesta completa de 5,261 toneladas. La Parte había aclarado que no podían utilizarse alternativas químicas en la Isla del Príncipe Eduardo debido a la posible contaminación de las aguas subterráneas y que los sustratos no resultaban económicos para las etapas finales de la producción de estolones. Se había iniciado un nuevo programa de investigación, que incluía el estudio de otros sistemas de sustratos.
En el caso de la propuesta de exención para la fresa y el tomate presentas por la Argentina, se recomendó una reducción basada en una menor tasa de dosis de bromuro de metilo (de 26 a 15 g/m2) para el uso de películas de contención y un cambio en la adopción de dos a tres años. Después de la reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta, la Parte había explicado que necesitaba más tiempo para adoptar películas de contención.
Respecto de las dos propuestas presentadas por China en relación con el cultivo al aire libre y producción protegida de jengibre, las recomendaciones de 74,617 toneladas y 18,36 toneladas propuestas en la reunión del Grupo de Trabajo de composición abierta no habían cambiado. Esas propuestas de exenciones se habían reducido (13%) para la utilización de películas de contención con bromuro de metilo durante un período de dos años.
La Sra. Pizano presentó las recomendaciones finales para el uso del bromuro de metilo en estructuras y productos básicos. En el caso de Sudáfrica, el Comité recomendó una cantidad menor para los dos sectores fundamentales de la propuesta de exención, pero aceptó que la Parte necesitaba más tiempo para la adopción de las recomendaciones del Grupo de Trabajo de composición abierta. En el caso de los molinos, la recomendación final de 4,1 toneladas se redujo sobre la base de dosificación de 20 g/m³ para las fumigaciones y un máximo de una fumigación anual. Se concedió tiempo adicional para la adopción y la optimización de alternativas como medida de transición. La recomendación final de 55,0 toneladas para viviendas se basó en un ajuste de la dosificación para adaptarse a los supuestos estándares del Comité e incluyó tiempo adicional para la adopción de alternativas.
Los Copresidentes señalaron algunos aspectos destacados, entre ellos la intención expresada por China de solicitar exenciones para usos críticos del bromuro de metilo después de 2018; la no presentación por una Parte del marco contable que se pedía en el párrafo 9 f) de la decisión Ex.1/4; y la presentación por solo una de las Partes que operan al amparo del artículo 5 de una estrategia nacional de gestión, como se pedía en el párrafo 3 de la decisión Ex.1/4. La oradora también destacó que había preocupación con respecto a la presentación de informes sobre las existencias.
Para finalizar su presentación, la Sra. Pizano hizo una exposición general acerca de dos solicitudes de usos de emergencia. Israel había informado a la Secretaría del Ozono en diciembre de 2015 de un uso de emergencia de 0,5 toneladas de bromuro de metilo en objetos de museo. El Comité reconoció la importancia de los bienes históricos y que Israel no podía utilizar posibles alternativas como la fosfina o fluoruro de sulfurilo, pero observó, sin embargo, que las atmósferas modificadas o el aire caliente humidificado eran alternativas exitosas para controlar plagas en objetos de museos y que los suelos de madera, los techos y el mobiliario podrían tratarse con gases inertes.
Jamaica informó a la Secretaría en julio de 2016 de un uso de emergencia de 1,5 toneladas de bromuro de metilo para su uso por un molino para la fumigación de productos almacenados y de almacenes. El Comité observó que se disponía de alternativas para los molinos de harina y que estas habían sustituido plenamente al bromuro de metilo en muchos países. Entre ellas cabía mencionar el uso de calor, fosfina, fluoruro de sulfurilo y otros, como parte de un enfoque de gestión integrada de plagas.
La Sra. Pizano concluyó la exposición destacando la importancia de que las Partes que presentaran propuestas de exenciones para usos críticos en 2017 cumpliesen estrictamente los plazos especificados en el plan de trabajo que figuraba en el plan incluido en el informe final.
D. Presentación por los miembros del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos del Grupo de Evaluación Científica y el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica sobre el análisis de las discrepancias entre las concentraciones atmosféricas observadas y los datos comunicados sobre el tetracloruro de carbono (decisión XXVII/7)
El Sr. Paul A. Newman, Copresidente del Grupo de Evaluación Científica y la Sra. Helen Tope, Copresidenta del Comité de opciones técnicas médicas y sobre productos químicos, hicieron una presentación en nombre de los Copresidentes del Grupo de Evaluación Científica y el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, sobre el informe sobre las discrepancias del presupuesto para el tetracloruro de carbono, preparado en respuesta a la decisión XXVII/7. En esa decisión, la 27ª Reunión de las Partes había solicitado al Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica y al Grupo de Evaluación Científica que “prosiguiesen su análisis de las discrepancias entre las concentraciones atmosféricas observadas y los datos comunicados sobre el tetracloruro de carbono y que notificasen sus conclusiones y proporcionasen información actualizada al respecto a la 28ª Reunión de las Partes”.
El Sr. Newman inicialmente describió las principales conclusiones del informe titulado “Stratosphere-Troposphere Processes and their Role in Climate: Report on the Mystery of Carbon Tetrachloride”. (véase: http://www.sparc-climate.org/publications/sparc-reports/sparc-report-no7/ The Stratosphere-Troposphere Processes And their Role in Climate (SPARC) project.) El proyecto Stratosphere-Troposphere Processes and their Role in Climate (SPARC) es uno de los principales proyectos del Programa Mundial de Investigaciones Climáticas. Bajo los auspicios de SPARC, se celebró un taller en Dübendorf (Suiza), del 4 al 6 de octubre de 2015, para examinar la discrepancia del presupuesto del tetracloruro de carbono, sobre la cual se había hablado en los informes de evaluación del Grupo de Evaluación Científica, más recientemente en el documento “Scientific Assessment of Ozone Depletion: 2014” (Evaluación científica del agotamiento del ozono: 2014).
Los principales resultados incluían nuevas estimaciones de las emisiones de tetracloruro de carbono. En particular, el Sr. Newman destacó cuatro vías de emisión en relación con el tetracloruro de carbono:
a) Fugitivo: 2 Gg año-1, tomado de informes del PNUMA;
b) Emisiones no declaradas de usos diferentes a los de materia prima: 13 Gg año-1;
c) Emisiones no declaradas generadas por error;
d) Legado: C. & D. combinados ~10 Gg año-1.
Las cuatro vías representaban un total de emisiones de 20±5 Gg año-1. Solo la vía A podría estimarse tomando como base los informes sobre el artículo 7.
También puso de relieve las observaciones de la atmósfera, los océanos y los suelos, junto con instrumentos de modelización para realizar estimaciones basadas en mediciones en la atmósfera. Un nuevo ciclo de vida de 33 años en total previsto en el informe Procesos estratosférico-troposféricos y su papel en el clima de 2016 prevé una disminución de las estimaciones basadas en la mediciones en la atmósfera de cerca de 40 kt año-1. Además, una segunda técnica utilizó la diferencia del tetracloruro de carbono entre los hemisferios norte y sur para estimar emisiones de 30 kt año-1. La combinación de ambas estimaciones basadas en observaciones arrojaron estimaciones basabas en mediciones en la atmósfera de 35 kt año-1.
Señaló que la diferencia entre la estimación basada en mediciones en la atmósferas de 35±16 kt año-1 y las estimaciones basadas en la emisiones notificadas en el sector industrial de 20±5 kt año-1 era de aproximadamente 15 kt año-1, que representaba un valor significativamente inferior a la discrepancia de 54 kt año-1 notificada por la Organización Meteorológica Mundial en 2014. Si bien el valor basado en las emisiones notificadas recogido en el informe SPARC (2016) seguía siendo inferior al valor basado en las emisiones en la atmósfera, las estimaciones realizadas en el informe SPARC reconciliaban la discrepancia del presupuesto del tetracloruro de carbono cuando se examinaban en los límites de sus incertidumbres.
La Sra. Tope examinó el informe conjunto del Grupo de Evaluación Científica y el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica sobre la discrepancia relacionada con el tetracloruro de carbono. Evaluaciones anteriores habían omitido algunas fuentes de estimaciones basadas en las emisiones notificadas. Los informes presentados con arreglo al artículo 7 no eran, por sí solos, adecuados para derivar estimaciones basadas en las emisiones mundiales notificadas del tetracloruro de carbono. Era menester realizar más investigaciones para perfeccionar las estimaciones basadas en mediciones en la atmósfera derivadas de las observaciones. Por último, seguía siendo necesario elaborar metodologías perfeccionadas para estimar las emisiones notificadas de tetracloruro de carbono C14.
La Sra. Tope concluyó la presentación mediante la presentación de las recomendaciones del Grupo de Evaluación Científica y el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica para su examen por las Partes. En primer lugar, se podría crear un grupo de trabajo conjunto integrado por miembros de los dos grupos para estimar las emisiones de tetracloruro de carbono en apoyo de sus evaluaciones cuatrienales. En segundo lugar, para abordar las cuestiones pendientes, se podría celebrar un taller conjunto de los dos grupos en coordinación con la Secretaría del Ozono a fin de evaluar las vías de las emisiones que se esbozaban en el informe SPARC. Se podría encargar al taller la tarea de elaborar metodologías perfeccionadas para estimar las emisiones notificadas de tetracloruro de carbono. Por último, el informe SPARC incluyó una sección titulada “Sugerencias sobre cómo dirigir las investigaciones”. Las Partes tal vez deseen solicitar a la Secretaría del Ozono que la transmita a los Administradores de Investigaciones sobre el Ozono del Convenio de Viena para su examen y evaluación con vistas a su próximo informe.
E. Presentaciones durante la serie de sesiones de alto nivel de los miembros de los grupos de evaluación sobre los progresos realizados en la labor de los grupos y las cuestiones emergentes
1. Grupo de Evaluación Científica
Los Copresidentes del Grupo de Evaluación Científica, el Sr. Bonfils Safari, el Sr. David W. Fahey, el Sr. Paul A. Newman y el Sr. John A. Pyle, presentaron el plan y el calendario de la evaluación científica del agotamiento del ozono de 2018 y las nuevas cuestiones científicas y emergentes que se abordarían en la evaluación.
El mandato para la evaluación había sido aprobado por la 27ª Reunión de las Partes en Dubái en noviembre de 2015 (decisión XXVII/6, párr. 7). En el mandato se ponía de relieve la necesidad de ampliar los conocimientos científicos sobre el estado de la capa de ozono y el agotamiento atribuible al resto de las posibles emisiones de sustancias que agotan el ozono. La evaluación incluiría temas abordados en evaluaciones anteriores, a saber, la abundancia de sustancias que agotan el ozono y los hidrofluorocarbonos (HFC), los cambios observados en el ozono a nivel mundial y sobre los polos, la relación entre el cambio climático y el ozono estratosférico y las consecuencias normativas de las decisiones del Protocolo de Montreal. Además, se incluirían varias nuevas cuestiones científicas importantes como temas de evaluación:
a) Nuevas pruebas en relación con la recuperación de la capa de ozono mundial: nuevas investigaciones publicadas que indicaban que el agujero en la capa de ozono antártico estaba disminuyendo debido a la reducción de las sustancias que agotan el ozono;
b) Proyecciones del ozono a nivel mundial en el siglo XXI: la evolución del ozono mundial en la segunda mitad del siglo dependerá en gran medida de los cambios en la abundancia de gases de efecto invernadero. En algunas hipótesis, los modelos atmosféricos indicaban que el ozono se recuperaría a mediados de siglo a los niveles de 1980, pero podría sobrepasar los niveles de 1980 en los últimos decenios (es decir, una súper recuperación) y que se reduciría la exposición de los seres humanos y los ecosistemas a la radiación ultravioleta. El Grupo de Evaluación Científica colaboraría estrechamente con el Grupo de Evaluación de efectos ambientales para evaluar los efectos, especialmente en el hemisferio norte;
c) Una actualización del presupuesto de tetracloruro de carbono, respecto del cual se había presentado una nueva evaluación en el informe de 2016 del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica y el Grupo de Evaluación Científica;
d) Evaluación de nuevas observaciones atmosféricas y su interpretación en relación con las abundancias de las principales sustancias que agotan el ozono y los hidrofluorocarbonos (HFC) y sus presupuestos. Especial interés reviste una nueva evaluación del presupuesto del bromuro de metilo en colaboración con el Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica;
e) Nuevas proyecciones de las emisiones de HFC y consecuencias para el clima de las propuestas de reducción de los HFC. Las emisiones de HFC están experimentando cambios debido a la implementación de reglamentos nacionales y los cambios técnicos que se están produciendo en los sectores que utilizan HFC;
f) Cambios en la circulación estratosférica. Se han observado cambios sistemáticos en los vientos en la estratosfera que podrían influir en las cantidades de ozono y otros gases de traza en la estratosfera.
Los temas de evaluación constituyen un reflejo de la vigilancia científica sostenida del Grupo de Evaluación Científica en relación con los numerosos factores ambientales y humanos que afectan a la abundancia mundial del ozono y de las sustancias que agotan el ozono y sus sustitutos.
Ha comenzado la labor preparatoria sobre los planes para la evaluación de 2018. En octubre de 2016, el Grupo de Evaluación Científica iniciaría la comunicación con la Secretaría del Ozono con la presentación de información detallada sobre el plan de evaluación y una solicitud a las Partes para que presentasen candidaturas de posibles autores. A principios de 2017 se realizaría la selección de los autores encargados de los distintos capítulos de la evaluación, y a continuación se celebrarían las reuniones relacionadas con los capítulos. Los primeros borradores de los capítulos estarían disponibles en el tercer trimestre de 2017. Los capítulos se ultimarían junto con un resumen del documento en una reunión que se celebraría en el verano de 2018. El resumen se publicaría en septiembre de 2018 y el informe final se remitiría a la Secretaría del Ozono a finales de 2018.
2. Grupo de Evaluación de los Efectos Ambientales
Los Copresidentes del Grupo de Evaluación de Efectos Ambientales, Sra. Janet Bornman y Sr. Nigel Paul, presentaron la actualización anual sobre los efectos ambientales del agotamiento del ozono y la radiación ultravioleta (UV), haciendo hincapié en la importancia de los efectos interactivos de una serie de condiciones ambientales que se producen de manera simultánea y que modificaban las respuestas.
La Sra. Bornman señaló que diferentes hipótesis sobre las emisiones de gases de efecto invernadero proyectaban diferentes tendencias en la radiación ultravioleta, lo que a su vez daría lugar a diferentes efectos en la salud humana y los ecosistemas naturales y agrícolas. La exposición a la radiación ultravioleta y el aumento de las frecuencias de, por ejemplo, la sequía y las temperaturas extremas podrían afectar a la seguridad alimentaria. Ello podría compensarse en parte, sin embargo, mediante la selección de determinadas cepas de cultivos para mejorar la tolerancia a la radiación ultravioleta de los cultivos agrícolas en condiciones cambiantes.
Otros factores, como los cambios en el comportamiento humano relacionados con el calentamiento climático, contribuirían a modificar los efectos positivos y negativos de la radiación ultravioleta. En consecuencia, cada vez sería más necesario equilibrar los riesgos y beneficios de la exposición a la radiación ultravioleta de manera que no se viese comprometida la producción de vitamina D adecuada para la salud humana. Estudios recientes seguían demostrando el aumento de la ocurrencia de cáncer de piel en la mayoría de los países, aunque gracias a los programas de protección relacionados con la exposición solar y las conductas relacionadas con la edad se estaban modificando los efectos de la radiación ultravioleta. A ese respecto, se puso de relieve la importante cuestión de los costos y beneficios de invertir en programas de protección para reducir la actual carga económica que planteaba el cáncer de piel.
El Copresidente, Sr. Nigel Paul, pasó a destacar y evaluar algunos de los nuevos datos sobre la modificación de los efectos de la variabilidad del clima y exposición a la radiación ultravioleta sobre los ecosistemas, la troposfera y los materiales. En la exposición a la radiación ultravioleta en los ecosistemas acuáticos incidían considerablemente los fenómenos climáticos extremos como las sequías y las inundaciones. Los cambios en la exposición a la radiación ultravioleta podían afectar la productividad de la pesca, la degradación de los contaminantes y la desinfección natural solar de infecciones transmitidas por el agua. Asimismo, en los ecosistemas acuáticos nuevos modelos de productividad de los océanos constituían instrumentos poderosos para cuantificar los efectos de los cambios futuros en el ozono estratosférico en los océanos.
Una mejor comprensión de cómo la radiación ultravioleta controlaba la liberación de dióxido de carbono de materia orgánica muerta permitiría evaluar mejor la forma en que los futuros cambios en la radiación ultravioleta podrían afectar el almacenamiento de carbono por los ecosistemas. La contaminación del ozono troposférico, que tenía efectos adversos en la salud humana y el medio ambiente, se vería afectada por los cambios en la radiación ultravioleta, pero seguía siendo difícil cuantificar las tendencias futuras. La radiación ultravioleta hacía más corta la vida útil de los materiales, pero se están desarrollando nuevas tecnologías para contrarrestar esos efectos.
El ácido trifluoroacético (TFA) era un producto de la descomposición de algunos hidroclorofluorocarbonos, hidrofluorocarbonos e hidrofluoroolefinas.
Una evaluación de los riesgos publicada recientemente reforzaba la conclusión de que, si bien el TFA no planteaba actualmente un riesgo significativo para los seres humanos y el medio ambiente, su producción debería mantenerse bajo examen. No cabía esperar que el uso de hidrocarburos, como el propano y el isobutano, como refrigerantes tuviese efectos importantes y a gran escala sobre la calidad del aire.
3. Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica
Durante la serie de sesiones de alto nivel de la 28ª Reunión de las Partes, el Sr. Ashley Woodcock hizo una exposición en nombre del Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica. Dijo que el Grupo y sus comités de opciones técnicas reunían la experiencia y los conocimientos especializados de 139 expertos de más de 30 países. Resumió los logros en cada sector y se refirió a las actividades futuras.
Dijo que la producción mundial de espumas superaba actualmente los 25 millones de toneladas por año, todas libres de CFC, y estaba aumentando un 3% por año en las Partes que operan al amparo del artículo 5. En las Partes que operan al amparo del artículo 5, se había realizado la conversión de casi la mitad de las aplicaciones de espumas que utilizaban HCFC, de las cuales el 80% se habían convertido directamente a una serie de agentes espumantes de bajo PCA. Las espumas utilizadas para aislamiento eran importantes para la eficiencia energética y, por lo tanto, importantes en la mitigación del cambio climático.
El orador informó a las Partes sobre el histórico acuerdo alcanzado esa semana en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para controlar las emisiones de CO2 procedentes de la aviación internacional. Señaló que en la misma reunión había tenido lugar un enorme avance para el Protocolo de Montreal en relación con los halones. La OACI había aprobado un requisito para sustituir los halones en los compartimentos de carga en los nuevos diseños de aeronaves para 2024; a partir de 2024, por lo tanto, ya no sería necesario utilizar halones en nuevos diseños de aplicaciones de protección contra incendios. El hito se había alcanzado tras más de un decenio de negociaciones entre la OACI y los órganos del Protocolo de Montreal, con la participación en particular de los Copresidentes del Comité de opciones técnicas sobre halones, el Sr. Dan Verdonik y el Sr. David Catchpole. Señaló, sin embargo, que se seguirían necesitando halones para el equipo existente y para los actuales diseños de aviación actual en el futuro previsible (con exclusión de los cubiertos por los requisitos de acondicionamiento de la Unión Europea), los cuales requerirían una gestión cuidadosa. Muchos nuevos diseños seguirían utilizando HFC con alto PCA, aunque recientemente se habían introducido dos nuevos agentes con bajo PCA que podrían ser adecuados para algunas aplicaciones.
El orador reconoció la eliminación con éxito de los CFC utilizados en inhaladores de dosis medidas, que se lograría en 2016 después de 30 años de acción mundial concertada. En los últimos 20 años se habían desarrollado inhaladores libres de CFC asequibles que ya estaban siendo comercializados en todo el mundo. Hoy día los pacientes tenían a su disposición una gran variedad de tratamientos de inhalación con inhaladores mejorados y se habían beneficiado de la respuesta de la industria ante la necesidad de eliminar los inhaladores de dosis medidas basados en clorofluorocarbonos.
El orador describió más éxitos en el sector de los productos químicos, entre otros la eliminación en la Federación de Rusia del uso de disolventes con clorofluorocarbonos en aplicaciones aeroespaciales y la disminución del uso de sustancias que agotan el ozono como agentes de proceso. Sin embargo, el consumo mundial de sustancias que agotan el ozono para usos como materia prima seguía aumentando, y se mantenían los usos analíticos y de laboratorio de sustancias que agotan el ozono. Hizo referencia a un nuevo estudio internacional que aportaba información sobre las emisiones de tetracloruro de carbono, y señaló que era menester seguir investigando para comprender mejor las fuentes de las emisiones.
Casi todos los usos controlados del bromuro de metilo se habían eliminado y sustituido con éxito, los procesos de usos críticos habían evolucionado satisfactoriamente de las Partes que no operan al amparo del artículo 5 a Partes que operan al amparo de ese artículo. El Sr. Woodcock indicó, sin embargo, que las mediciones atmosféricas mundiales indicaban que todavía se emitían anualmente alrededor de 30.000 toneladas de bromuro de metilo. De esa cantidad, 11.000 toneladas estaban destinadas a aplicaciones de cuarentena y previas al envío, y podrían existir alternativas para alrededor del 40% de esas aplicaciones. Aproximadamente la mitad de las emisiones de bromuro de metilo (unas 15.000 t) podrían ser explicadas. Abordar esas cuestiones tendría un efecto positivo en la capa de ozono.
En cuanto al sector de la refrigeración y el aire acondicionado, el Sr. Woodcock demostró cómo habían evolucionado los refrigerantes en los dos últimos siglos y que, aunque habían aumentado los volúmenes utilizados se había producido una constante mejora de la eficiencia energética y una reducción del impacto ambiental total por unidad. Los CFC se habían eliminado completamente y la eliminación de los HCFC había finalizado casi por completo en las Partes que no operan al amparo del artículo 5 y estaba disminuyendo en las Partes que operan al amparo de ese artículo. Se disponía de soluciones con bajo PCA para muchas aplicaciones y se estaban ensayando alternativas en condiciones de altas temperaturas ambiente. El orador dijo que el sector de la refrigeración y el aire acondicionado era un entorno de tecnologías en rápida evolución con industrias dedicadas activamente a buscar las mejores soluciones. Sin embargo, se precisaba un enfoque más amplio, que lograse un equilibrio entre eficiencia energética, inflamabilidad y toxicidad a la hora de seleccionar las alternativas.
El Sr. Woodcock presentó la decisión XXVII/6, en la que la Reunión de las Partes había encargado a los Grupos la preparación de los informes de evaluación de 2018.
El Grupo de Evaluación Tecnológica y Económica, dijo, seguía estando dispuesto a emprender las tareas que se le encomendasen, se seguiría adaptando a las necesidades actuales y futuras de las Partes y seguiría identificando cuestiones emergentes para las Partes. Explicó, sin embargo, que el Grupo seguía viéndose afectado por la falta de expertos cualificados tanto de Partes que operan al amparo del artículo 5 como de Partes que no operan al amparo de ese artículo. Explicó que los expertos del Grupo no solo deberían tener principalmente experiencia y conocimientos técnicos, sino también capacidad de asumir el volumen de trabajo necesario, capacidad para escribir y comunicarse con claridad, y prestar el apoyo necesario para asumir el volumen de trabajo o estar dispuestos a ofrecer su tiempo de manera voluntaria.
El Sr. Woodcock explicó que el Grupo había trabajado mucho para cumplir plazos en 2016 y agradeció las observaciones positivas de las Partes sobre sus productos. El orador pidió a las Partes que tuviesen en cuenta el volumen general de trabajo y plazos a la hora de asignar tareas al Grupo.
El Sr. Woodcock finalizó su presentación rindiendo homenaje al Sr. Catchpole quien se retiraba del Grupo y del Comité de opciones técnicas sobre los halones tras 26 años de trabajo dedicado al Protocolo de Montreal. La decisión de la OACI sobre los halones aprobada esa semana constituía un gran legado de sus esfuerzos.